El sector panificador de Tarija se declaró en estado de emergencia debido al incremento de precios y la especulación en los insumos necesarios para la elaboración del pan, situación que atribuyen a los más de 40 días de bloqueos de carreteras que afectan al país. Los productores advierten que, aunque el departamento aún no enfrenta un desabastecimiento, la situación podría agravarse si el conflicto persiste.
El representante de los panificadores de Tarija, Dilbert Flores, expresó su preocupación por el impacto que la coyuntura política y social está generando en la cadena de suministro de materias primas.
“Ahorita nos encontramos en un estado de emergencia debido a la situación coyuntural y social que vive el país. Los bloqueos están provocando desabastecimiento y una preocupante especulación en los precios de los insumos”, manifestó.
Flores cuestionó que algunos proveedores hayan elevado el costo de productos esenciales para la elaboración del pan. Según explicó, el quintal de harina que anteriormente costaba alrededor de 240 bolivianos ahora se comercializa entre 350 y 360 bolivianos, mientras que otros insumos, como la manteca, también registran incrementos.
El dirigente observó que esta situación resulta contradictoria para Tarija, tomando en cuenta que gran parte de la harina utilizada por los panificadores locales proviene del norte argentino y no de los departamentos afectados por los bloqueos.
“No tendría por qué generarse esta especulación cuando nuestros insumos ingresan desde Argentina, donde no existen bloqueos. Estamos hablando de incrementos que van desde 80 hasta 120 bolivianos por producto”, señaló.
Flores advirtió que el aumento de costos está afectando directamente las hojas de producción de las panaderías y pone en riesgo la estabilidad del sector. Sin embargo, aseguró que los productores buscan evitar cualquier medida que perjudique a la población, como un incremento en el precio del pan o una reducción en el tamaño del producto.
En el interior del país
La preocupación crece al observar lo que ocurre en otras regiones del país. En La Paz, los panificadores cumplen un paro de 48 horas por la falta de insumos, mientras que en Potosí el precio del pan se elevó oficialmente de 50 a 80 centavos por unidad. Situaciones similares se registran en Santa Cruz y Oruro, donde los costos de producción también se han disparado.
Ante este escenario, el sector panificador tarijeño pidió al Gobierno nacional aplicar las medidas necesarias para restablecer la circulación en las carreteras y evitar que la crisis de abastecimiento termine golpeando con mayor fuerza a la economía familiar y a la seguridad alimentaria de la población.



















