La recuperación del comercio exterior boliviano, que se esperaba tras siete semanas de bloqueos en Bolivia, se frena por una combinación de factores que mantiene bajo presión a exportadores e importadores. La escasez de diésel, la congestión de carga en el puerto de Arica y las restricciones horarias en el complejo fronterizo Colchane-Pisiga prolongan la crisis que atraviesa el sector.
“Teníamos toda la expectativa de poder recuperarnos, pero nos encontramos con la escasez de combustible y con este problema también en el paso fronterizo de Pisiga-Colchane y en Arica estamos registrando un cuello de botella debido a que la carga se acumuló bastante por los 53 días de bloqueo”, manifestó el gerente de la Cámara de Exportadores de La Paz (Camex), Mario Rojas.
Tras el fin de los 53 días de conflictos, las empresas esperaban regularizar el movimiento de mercancías, pero la falta de combustible redujo la cantidad de camiones que pueden trasladarse hacia los puertos chilenos para recoger o entregar carga.
Según Camex, normalmente unos 300 camiones deberían llegar al puerto de Arica para retirar mercancías, pero actualmente circulan menos de 100 debido a la escasez de diésel.
El escenario se complica aún más por la decisión de las autoridades chilenas de reducir desde el 2 de julio el horario de atención en el paso fronterizo Colchane-Pisiga. Ese corredor concentra principalmente importaciones de maquinaria e insumos, pero Rojas subrayó que también las exportaciones mineras salen por Iquique.
Para el transporte internacional, el impacto no solo se refleja en mayores tiempos de espera. Los retrasos también generan multas por incumplimiento de plazos de entrega, costos adicionales por permanencia de contenedores y dificultades para cumplir contratos con importadores y exportadores.
“El trabajo que realizamos es bajo contrato las cargas que tenemos que entregar en puerto son con ruta y plazo, de la misma manera las cargas que debemos de ingresar a Bolivia, ya no nos entiende que estuvimos en fila durante dos, tres días en frontera, los plazos corren. En el tema de contenedores ya tenemos problemas, desde el día viernes no están logrando pasar los transportistas y estaban con la con la esperanza de poder entregar el sábado”, apuntó el presidente de la Cámara Departamental de Transporte de Oruro, Jorge Gutiérrez.
El dirigente advirtió que muchos transportistas no logran entregar ni retirar contenedores dentro de los plazos establecidos, situación que deriva en sanciones económicas y mayores gastos logísticos.
A estas dificultades se suma la saturación de espacios en el puerto de Arica. Despachantes de aduana señalan que, debido a la acumulación de carga, algunos contenedores deben permanecer en espera hasta que existan condiciones para su descarga, mientras continúan acumulándose los cobros por demora.
“Antes había un espacio donde descargaban los contenedores. La nave llegaba y ya lo descargaban, ahora no pueden descargar con normalidad, porque dice que no hay espacio, está lleno”, expresó una funcionaria de las agencias despachantes.
De acuerdo con el Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), las cifras ya muestran señales del impacto que dejaron los conflictos. “Las exportaciones que venían creciendo holgadamente por encima de los $us 1.000 millones mensuales han caído en mayo a solamente $us 720 millones, el menor nivel en 14 meses”, remarcó el gerente general del IBCE, Gary Rodríguez.
No obstante, el IBCE resaltó que pese al golpe registrado en mayo, el comercio exterior acumulado los primeros cinco meses del año mantiene cifras positivas. Las exportaciones alcanzaron $us 5.433 millones, un incremento del 63% en valor respecto a similar periodo del año pasado, aunque con una caída del 16% en volumen.
Las importaciones también registraron una disminución en volumen, aunque en menor proporción. Hasta mayo sumaron $us 4.056 millones, con un crecimiento del 3% en valor y una caída del 9% en cantidad, una situación que podría generar efectos negativos sobre la producción debido a la menor disponibilidad de insumos.
Sobre el balance comercial, Rodríguez indicó que el superávit mensual pasó de $us 471 millones en marzo a $us 91 millones en abril y apenas $us 37 millones en mayo, una cifra diez veces menor a la registrada en enero, aunque subrayó que Bolivia mantiene un saldo comercial positivo acumulado de aproximadamente $us 1.393 millones hasta mayo.



















