La controversia por la designación del cruceño Zvonko Matkovic como presidente del directorio de ENDE Valle Hermoso escaló luego de que el alcalde de Cochabamba, Manfred Reyes Villa, se alineó con la postura del gobernador Leonardo Loza y la brigada parlamentaria cochabambina, y rechazó que un profesional nacido en otro departamento ocupe ese cargo.
La posición provocó una inmediata respuesta de juristas y legisladores, quienes le recordaron que él mismo nació en La Paz y, pese a ello, fue elegido en reiteradas ocasiones como alcalde de Cochabamba, además de advertir que un discurso sustentado en el origen regional puede configurar delitos de racismo, discriminación e instigación.
“Yo también estoy en contra de que nombren a una persona que viene de otra región”, afirmó Reyes Villa. Sus declaraciones coincidieron con el planteamiento realizado previamente por Loza, aliado de Evo Morales, quien calificó el nombramiento de Matkovic como una “falta de respeto” para los profesionales vallunos.
El abogado y exfiscal Joadel Bravo sostuvo que el pronunciamiento del alcalde constituye un caso de instigación pública, al promover una conducta discriminatoria. Recordó que el artículo 22 del Código Penal sanciona a quienes inducen intencionalmente a otros a cometer un hecho ilícito y subrayó que Reyes Villa “ni siquiera es cochabambino”, por lo que, a su juicio, resulta contradictorio excluir a una persona por su lugar de nacimiento cuando él ejerció, durante años como principal autoridad municipal de Cochabamba, habiendo nacido en La Paz.
En la misma línea, el abogado cochabambino Carlos Bellot afirmó que exigir que ENDE sea dirigida exclusivamente por un cochabambino constituye discriminación, tipificada en el artículo 281 del Código Penal. Señaló que, al tratarse de un cargo técnico y no de representación política, el único criterio válido debería ser la capacidad profesional.
En esa misma línea, el abogado y exministro de Hidrocarburos, Johnny Nogales, advirtió, en un artículo de opinión, que convertir el lugar de nacimiento en un requisito para ejercer cargos públicos llevaría a fragmentar Bolivia en “nueve países”. Señaló que si existen observaciones sobre la designación de Matkovic, estas deben sustentarse en criterios de capacidad, experiencia o idoneidad profesional y no en su origen cruceño, pues una empresa estatal pertenece a todos los bolivianos y no al departamento donde tiene su sede.
Mirada integradora
Desde Santa Cruz, el presidente de la Brigada Parlamentaria, Lorgio Fernando Parejas, defendió el derecho de cualquier boliviano a ejercer funciones públicas en cualquier región del país y pidió dejar atrás los discursos que dividen a los departamentos.
A diferencia de las autoridades departamentales y municipales, el presidente del Comité Cívico de Cochabamba, Marco Gómez, pidió dejar de lado cualquier postura discriminatoria y defendió la permanencia de Matkovic en el directorio de ENDE Valle Hermoso. Sostuvo que las críticas responden más a intereses políticos que a criterios técnicos y expresó su respaldo a que cualquier boliviano, sin importar el departamento donde nació, pueda desempeñar funciones públicas en cualquier región del país.
El propio Matkovic evitó profundizar la controversia y afirmó que no responderá a quienes cuestionan su designación.


















