El dirigente de la Confederación de Choferes de Bolivia, Lucio Gómez, informó que el sector del transporte pesado, tanto nacional como internacional, aguardará la conclusión del Estado de excepción para convocar a un ampliado nacional en el que se definirán posibles medidas de presión.
La decisión fue asumida tras un encuentro sectorial realizado en Cochabamba, donde se evaluó la situación actual y el cumplimiento de compromisos por parte del Gobierno. “Y todos los convenios que tenemos con la Aduana, Impuestos Nacionales y otros deben ser cumplidos. De no ser así, este ampliado ha determinado una vez que se levanta el estado de excepción, se convoca al ampliado nacional y se va a tomar las decisiones claras con las medidas de protesta”, afirmó Gómez.
El estado de excepción fue dispuesto por el presidente Rodrigo Paz el pasado 20 de junio, con una vigencia de 90 días, en respuesta a los bloqueos de carreteras registrados en el país. Actualmente, aún restan más de 50 días para su finalización, salvo que el Ejecutivo determine levantarlo de manera anticipada.
Entre las principales demandas del sector se encuentran el abastecimiento regular de diésel, la ejecución de proyectos carreteros y el cumplimiento de acuerdos vinculados a la Ley 441 y la administración de peajes a cargo de Vías Bolivia.
El dirigente también cuestionó la distribución de recursos de esta entidad, señalando que el 30% es transferido a las gobernaciones. En ese sentido, propuso que dichos fondos sean redirigidos a la Administradora Boliviana de Carreteras para fortalecer el mantenimiento de la red vial.
Respecto a la investigación por la denominada “gasolina basura”, Gómez pidió que se identifique y sancione a los responsables por la importación de combustible de baja calidad que, según denunció, habría provocado daños en miles de vehículos. Añadió que este caso debe ser resuelto en el ámbito judicial.



















