Las distribuidoras y consumidores de electricidad en Brasil están preocupados por la expansión del mercado liberado local, cuyas transacciones de compraventa están sujetas a contratos bilaterales negociados libremente.
Entre los puntos delicados están los llamados contratos legados, es decir, aquellos que cierran las distribuidoras de electricidad con las generadoras para asegurar el suministro en el mercado regulado. Con más consumidores migrando al entorno de contratación libre, las empresas de servicios públicos enfrentan crecientes riesgos de sobrecontratación.
Otro punto discutible es la separación de lo que se denomina respaldo y energía. El primero corresponde a la garantía física de una central o el máximo que la planta puede vender, por lo que es un producto de confiabilidad. El segundo, en este contexto, se refiere a la carga realmente consumida.
A pesar de ser productos distintos, el respaldo y la energía se venden en Brasil en un solo contrato, lo que genera debates sobre los precios de la energía.
Hay otras interrogantes complejas como los pocos medidores inteligentes instalados en el país, los riesgos de concentración del mercado y el aumento de las tarifas eléctricas para los consumidores que permanecen en el entorno regulado.
En una nota técnica publicada a fines de enero, el regulador Aneel abordó dichos temas y propuso una serie de mejoras reglamentarias para posibilitar la apertura del mercado eléctrico libre de manera armoniosa.
BNamericas conversó al respecto con Ricardo Brandão (en la foto, a la izq.), director ejecutivo de asuntos regulatorios de la asociación de distribuidoras eléctricas Abradee, y Clauber Leite, consultor de programas de energía del instituto de defensa del consumidor IDEC.
BNamericas: ¿Qué opina sobre las recomendaciones para mejorar las regulaciones que presentó recientemente Aneel? ¿Consideraron las propuestas de Abradee?
Brandão: En general, el estudio de Aneel fue una consolidación de los aportes de todos los agentes. Hay una preocupación de no hacer propuestas en temas que son de política pública, que es competencia del [Ministerio de Minas y Energía] MME. Por lo tanto, no avanza de manera asertiva diciendo que la política debiera seguir un camino u otro, limitándose a señalar cuestiones ponderadas por los agentes y dejando espacio para que el MME ejerza políticas.
Un punto importante son los contratos legados, que son, hoy en día y con respecto a las distribuidoras, los resultantes de las subastas reguladas de Aneel o los referidos a las cuotas de garantía física de la medida provisional MP 579 [promulgada durante el gobierno de Dilma Rousseff para reducir las tarifas eléctricas]. En su informe, Aneel recuerda que se trata de una cuestión de política o recomendación legal.
BNamericas: ¿Qué otros puntos destacados por la agencia considera relevantes?
Brandão: Entre ellos están el trato al consumidor atendido por el comerciante minorista y el modelo de «proveedor de último recurso», que necesita ser detallado de mejor manera.
Las mejoras recomendadas por Aneel se adhieren a lo defendido por Abradee, como el tratamiento de los contratos legados, separación de respaldo y energía y tarifas binomiales, además de la indicación de que la apertura debe ser gradual. Mucho de eso se está discutiendo en el ámbito del proyecto de ley federal 414/2021, que mejora el modelo reglamentario y comercial del sector eléctrico con miras a ampliar el mercado liberado.
El trabajo de Aneel tiene el mérito de haber escuchado a los diversos segmentos de la sociedad, con aportes que suman al debate, con un rico trabajo de análisis.
[Nota del editor: Según la asociación de comercializadoras de energía Abraceel, la comercializadora minorista es el agente responsable de representar a los consumidores y generadoras de energía ante la cámara de comercialización de electricidad, CCEE.
Según 2W Energia, el suministrador de último recurso es la figura regulatoria utilizada para garantizar provisionalmente la continuidad del suministro de energía sin generar un impacto en los demás agentes del mercado. Si la empresa con la que el consumidor tenía contratos se ve impedida de ejercer su actividad por paralización u otras causas, el suministrador de último recurso se hace cargo del contrato por un plazo máximo que determina la normativa (se baraja un periodo de tres meses).
La plataforma de consultoría Megawhat explica que la tarifa binomial es la tarifa de energía que considera dos tipos de costos: el fijo, compartido por el conjunto de usuarios de la red, y el variable, proporcional al consumo del cliente. En Brasil, la tarifa binomial ya se aplica a los consumidores de alta tensión, es decir, aquellos conectados a tensiones superiores a 2,3kV].
BNamericas: ¿Y qué opina usted de las recomendaciones de mejora regulatoria que presentó Aneel? ¿Estaba preocupada la agencia por proteger los derechos de los consumidores?
Leite: Hubo cierta preocupación por parte de la agencia para proteger de alguna manera a los consumidores que migraron al mercado libre, pero hubo poca preocupación por los consumidores que no migraron. ¿Habrá un aumento de tarifas? ¿Se dividirán los costos por igual entre todos los consumidores o aquellos que migren dejarán atrás algunos costos?
BNamericas: ¿Cree factible que la apertura del mercado liberado que se estudia parta en 2024?
Leite: El problema de una apertura regulatoria sin una reforma estructural del sector eléctrico, como a través del proyecto de ley 414/2021, es que se convierte en una reforma incompleta y termina desconociendo varios efectos del cambio. La separación de las actividades de distribución, comercialización y medición; la tarifa binomial y los medidores inteligentes son ejemplos de aspectos que aún deben mejorarse ante esta apertura.
BNamericas: ¿No sería un impedimento para esto el hecho de que todavía tengamos una gran mayoría de medidores electromecánicos? ¿O este escenario ya se revirtió o puede revertirse para entonces?
Leite: Ciertamente, esa es una barrera que hay que despejar: quién pagará el costo de esta medida, cuál es el impacto en la tarifa, si lo pagarán los que migran o si se repartirá entre todos los consumidores. Por lo tanto, también debe considerarse la desagregación del servicio de medición.
BNamericas: ¿Cómo se pueden frenar los abusos de poder de mercado y de acceso a la información de los consumidores en el caso de grupos económicos propietarios de distribuidoras y agentes comercializadores en el mercado libre?
Leite: La desverticalización del sector energético también debería llevarse a cabo aquí. No tiene sentido abrir el mercado y mantenerlo concentrado. Se deben establecer indicadores para evaluar la política con el fin de verificar si está siendo efectiva o si es necesario volver al modelo anterior.
A veces se toma una premisa como una verdad absoluta y nunca se vuelve a hablar del tema. El trabajo de comunicación con el consumidor debería ser mucho más generalizado de lo que se ha hecho en el sector porque es una realidad compleja que puede favorecer o perjudicar a algunos grupos.
La apertura es una posibilidad para que el consumidor elija su fuente, pero de todas formas tendrá algún tipo de relación con la distribuidora. ¿A quién se quejará el consumidor cuando haya un corte de luz? ¿Quién garantizará la ampliación y nuevas conexiones y el mantenimiento del sistema de distribución? Son cosas sencillas, pero hay que comunicarlas muy bien.



















