La Casa Judicial de Yapacaní, que el martes pasado fue atacada a palos, piedras y patadas por una turba de vecinos que pedían la entrega de un violador de niños, permanecerá cerrada hasta nuevo aviso. Este jueves, una comisión conformada por funcionarios de dicha oficina, en presencia de una notaria de fe pública, hizo un inventario de los equipos y materiales afectados por el ataque. Evidenciaron que al menos 40 expedientes fueron dañados, dos laptops robadas, vidrios rotos, así como puertas quebradas y sillas y escritorios destrozados.
La notaria Ana Isabel Dueñas informó que, a través del inventario se pudo observar que una gaveta donde guardaban documentos acabó destruida y los expedientes regados por el piso. Además, sillas, escritorios, parlantes y otros mobiliarios y materiales de oficina deshechos, las puertas quebradas y los vidrios rotos.
Una de las ventanas que fue apedreada el día del incidente/Foto: Soledad Prado.
«Se ingresó a la Casa Judicial con los representantes del Consejo de la Magistratura y de los juzgados, y encontramos al menos 40 expedientes dañados, aún no sabemos si son de Derechos reales o del Juzgado de Instrucción», indicó Dueñas en un primer informe preliminar.
Además, entre las cosas faltantes estaban dos laptops que habían desaparecido. El informe completo se elaborará en dos días, tiempo en el que tendrán detallado todas las cosas que se dañaron y las que se perdieron.
Por su parte, la propietaria del inmueble, María Méndez, indicó que hace tres años alquila el edificio a la Casa Judicial, por lo que espera que le reparen los daños causados. «Entiendo lo que pasó, pero el inmueble no tiene la culpa, espero que respondan por todos los daños que hay», se lamentó la propietaria.



















