Bolivia controla la inflación con un elevado costo en subvención a carburantes y pérdida de Reservas Internacionales (RIN), pero no es el segundo país del mundo con menor nivel de precios, advierten analistas económicos.
La semana pasada el ministro de Economía, Marcelo Montenegro, informó que Bolivia, a diferencia de otros países, se mantuvo estable con una inflación controlada que llegó a 3% en noviembre y se sitúa como la segunda más baja en todo el mundo.
Según el portal www.datosmacro.com de Expansión, existen países como China que registran una inflación acumulada de 2% hasta noviembre, Egipto 1%, Panamá 1,9%, Arabia Saudita 2,9%, Seycheles 2,8%, Maldivas 2,9%. Levemente por encima del 3% de Bolivia están Ecuador con 3,6% y Suiza, 3,1%.
El economista Ramiro Cavero opinó que Bolivia está con una inflación acumulada de 3% a noviembre y a 12 meses de 3,2%, pero que hay otros países con un indicador más bajo.
De todas maneras destacó que es positivo tener un índice por debajo de 2% o 4% porque una inflación alta genera dos problemas. Por una lado inestabilidad por el alza de precios y esto afecta a los más pobres que pierden poder adquisitivo.
Añadió que este indicador en Bolivia es bajo porque hay subvención a carburantes, mientras que otros países dejan que esto suba de precio en función del valor del petróleo y esto repercute en otros productos.
Según Cavero, se debe evaluar si el subsidio, que tiene un enorme costo de más de 1.000 millones de dólares, no es mejor focalizarlo en los más pobres o destinar estos recursos a salud y educación pública.
Añadió que el segundo costo es el tipo de cambio fijo que genera falta de competitividad y pérdida de Reservas Internacionales Netas (RIN). “Teníamos 15.000 millones de dólares y ahora estamos en algo más de 4.000 millones. Además, esto genera pérdida de competitividad; por ejemplo, para los productores de vino es difícil competir con el ingreso de vinos argentinos que entran más baratos. Es positivo tener inflación baja, pero el costo que se asume va a pasar factura en algún momento”, alertó Cavero.
El analista Jaime Dunn coincidió que en Bolivia se paga para contar con inflación baja, porque la subvención a hidrocarburos está cerca de 1.400 millones de dólares y esa política ayuda a contener el alza de precios de otros productos y servicios.
Además, el tipo de cambio ayuda a importar más barato, mantener precios bajos y se tiene un control de precios. “En Bolivia la inflación está reprimida”, puntualizó.
Explicó que otros países controlan la inflación con alza de tasas de interés, mayor producción y tipo de cambio.
Gasto en 2023
Costo Para 2023 en el PGE la subvención a los hidrocarburos llegará a 7.642 millones de bolivianos (1.107 millones de dólares)
Valor La subvención al diésel será de Bs 4.705 millones, los insumos y aditivos para gasolina 2.637 millones, incentivo a la producción de petróleo 157 millones, GLP 106 millones y gas oil 37 millones.



















