Congelar ovocitos, la opción para postergar la maternidad

Con una sonrisa en el rostro y llena de vida, Sayuri Loza, historiadora, influencer y columnista, sostiene en sus manos un libro de cuentos ilustrados para niños. “Mire doctor, se lo compré a mi (futuro) bebé”, le dice a Luciano Gutiérrez, el médico que le devolvió la esperanza para ser madre en el momento en que ella lo decida.

Con 40 años, una ligadura de trompas y un cáncer superado después de 10 años de lucha, a Sayuri no se le pasaba por la mente la posibilidad de ser mamá, ni tampoco lo deseaba, pues su visión como hija era cuidar y proteger a su madre cuando ésta envejeciera, ella sería su compañera; sin embargo, su vida dio un giro inesperado y su madre se fue antes de tiempo.

Allí se dio cuenta de que aún “tenía mucho amor por dar” y además quería tener a alguien a quien dejar el producto de su esfuerzo de varios años, eso le hizo repensar la idea de tener hijos, pero asumía la realidad de que ya era imposible, pues tenía 38 años. Un día, hace dos años, mientras realizaba un programa de radio, su invitado, el médico Gutiérrez, le dijo que aún había una probabilidad a través de la fertilización in vitro, que es una técnica por la cual la fecundación de los ovocitos con los espermatozoides se realiza fuera del cuerpo de la mujer.

Sin embargo, Sayuri aún no quería embarazarse, pues como le pasa a cientos de mujeres, aún no tenía una estabilidad en pareja, por lo que Gutiérrez le dio otras opciones: el congelamiento de ovocitos o embriones.

— ¿Por cuánto tiempo puedo congelar?

— El tiempo que tú quieras.

El médico ginecólogo Luciano Gutiérrez Pérez, hijo de Luciano Gutiérrez, pionero en Bolivia en este tipo de tecnología para postergar la maternidad, explica que cada cuerpo es diferente y se deben hacer evaluaciones previas, pero si la paciente tiene útero hay una gran probabilidad de que pueda embarazarse, ya que hay diferentes técnicas para una reproducción asistida.

Postergación de la maternidad

Los tiempos cambian y ahora cada vez son más las mujeres que priorizan su profesión u otras metas antes que la maternidad. Otras, a pesar de que quieren ser madres, aún no encuentran a su pareja ideal o simplemente no se sienten preparadas económicamente para traer un hijo al mundo, por lo que dejan pasar el tiempo y la ilusión de ser madres merma paulatinamente, ya que el cuerpo envejece y cobra factura. Así, la posibilidad de tener hijos se hace más riesgosa o simplemente se anula.

Sin embargo, la tecnología ha avanzado a pasos agigantados y el reloj biológico ya no tiene por qué ser una preocupación para las mujeres. “Ahora apareció el congelamiento de ovocitos, que es una herramienta muy importante porque te permite planificar cuándo vas a ser mamá. Esos ovocitos que congelas van a tener la edad en la cual tú los congelaste. Pueden pasar 10 años, pero esos ovocitos van a seguir teniendo la edad del congelamiento y puedes usarlos cuando tú desees ser madre”, refiere el médico especialista del Centro Vida FIVGO.

Aconseja realizar este tratamiento hasta los 35 años de edad, pues en ese tiempo los ovocitos de la mujer son “de muy buena calidad” y además hay una buena cantidad de ellos, mientras que de los 36 en adelante la reserva ovárica es más baja, así como su calidad, por lo que la “chance” para embarazarse también baja, pero todo dependerá del cuerpo de cada mujer.

Gutiérrez con la escultura de una mujer embarazada. Víctor Gutiérrez / Página Siete
Hace un par de años, una paciente de 53 años, de La Paz, a través de este tratamiento logró tener gemelos, los que ahora llevan una vida completamente normal, cuenta Gutiérrez.

“Pasados los 35 años, aunque en realidad nos damos hasta los 37, lo que recomendamos si es que no quieres ser mamá aún y ya tienes una pareja estable es congelar embrioncitos. O sea, sacamos tu ovocito, lo unimos al esperma de tu esposo, tenemos el embrión y ese embrión lo congelamos. Me dicen ‘quiero ser mamá en cinco años’, ya vas a tener 42, pero te estoy transfiriendo un embrión de una mujer de 37”, señala el galeno.

El primer paso es realizar un control ginecológico para verificar que las hormonas de la paciente estén “bien”. Luego se pasa a la fase de la preparación, en la que se debe tomar anticonceptivos, y al día siguiente de la menstruación empiezan las inyecciones por un periodo de 11 a 13 días. Concluido este tiempo se extraen los ovocitos a través de una intervención poco invasiva y que se realiza en menos de media hora y la paciente puede continuar sus actividades de manera normal ese mismo día.

El análisis de los ovocitos desde un microscopio. Víctor Gutiérrez / Página Siete
Si quiere congelar embriones, tras sacar los ovocitos, el esposo, novio o donante debe entregar los espermatozoides para juntar ambos y formar el embrión, éste debe evolucionar en cinco días y recién congelarse.

Gutiérrez recomendó que antes de realizar este tratamiento, la mujer se cuestione si vale la pena hacerlo y previo a ello planifique su vida y tenga claro qué quiere realmente. “No es congelar por congelar, tú debes saber qué quieres, planificar bien”, dice.

“En dos años seré mamá”

Sayuri planificó que será madre en dos años y quiere que su hijo nazca en abril, porque se lleva bien con las personas que nacieron en esa fecha. Su tono de voz transmite esa ilusión que tiene de ser madre e incluso ya compró ropa de embarazada porque quiere vivir cada segundo de esa experiencia. “Cada día estoy más animada a tener mi wawa, a darle amor, a darle libertad, como me la dio mi madre y ojalá que todo salga bien”, expresa.

$!Pacientes regalaron dos muñecos de los médicos.
Pacientes regalaron dos muñecos de los médicos. Víctor Gutiérrez / Página Siete
“Ahora apareció el congelamiento de ovocitos, que te permite planificar cuándo vas a ser mamá”.

Luciano Gutiérrez Pérez
200
DÓLARES
cuesta mantener a los ovocitos congelados en tanques de nitrógeno al año.
“Cada día estoy más animada a tener mi wawa, a darle amor, a darle libertad como me la dio mi madre”.
Sayuri Loza

Los espermas donados

El tener una pareja para formar una familia no es el deseo de toda mujer, por lo que este grupo de personas también tienen opciones y pueden ser madres solas a través de la donación de esperma y además pueden elegir qué tipo de genes llevará su hijo o hija, pues el Centro VidaFIVGO trabaja con el banco de ovocitos más grande de Europa.

“Tenemos pacientes que no quieren saber de hombres por x, y o z motivos y dicen quiero un donante que tenga un fenotipo italiano o ruso, que en nuestro medio no es fácil encontrar, entonces la muestra llega congelada desde España o Italia. Tú vas a ver el perfil de esa persona, por ejemplo, un chico rubio, con ojos azules, que mide 1,70 metros o de un asiático o quizá una persona muy, muy morena”, explica Luciano Gutiérrez Pérez.

En caso de que la mujer que quiere embarazarse sea de una edad avanzada y requiera ovocitos, éstos también llegan congelados a Bolivia desde otros países. Es otra alternativa.

Sobre el vientre de alquiler, las mujeres que no pueden tener hijos porque son infértiles o de edad avanzada también tienen opciones y es la gestación subrogada, la cual consiste en que otra mujer con capacidad gestante lleve el embarazo y después del nacimiento entregue al bebé a la pareja que se convertirá en sus padres.

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