Las infecciones respiratorias duplican periodo de afectación

No vacunarse, no acudir a un centro de salud ante los primeros síntomas de resfrío, automedicarse, seguir una mala alimentación y no cumplir un aislamiento son al menos cinco errores que llevan a muchas personas a sufrir casos severos y graves de infecciones respiratorias agudas (IRA), en especial influenza. Hasta la fecha siete personas fallecieron a causa de estos problemas, cinco eran menores de edad.

“Cumplir el programa de vacunación es una responsabilidad que deben tener todos los padres de familia con hijos menores de edad. Deben llevar a sus niños a los centros de vacunación. En todo el mundo, no sólo en Bolivia, hubo una disminución del porcentaje de niños inmunizados por la pandemia o diversas”, declaró el exministro de Salud Guillermo Cuentas.

El Ministerio de Salud amplió la edad de vacunación contra la influenza de cinco a 12 años. Este proceso de inmunización comenzó en marzo pasado, pero en anteriores años se realizaba a partir de junio cuando recién iniciaba el invierno. Incluso, las vacunas sólo se aplicaban a menores de dos años, mayores de 60, personas con enfermedad de base y personal de salud.

En los municipios de Cobija y Santa Cruz, dos personas no vacunadas contra la influenza y con una enfermedad de base perdieron la vida. En el primer caso se trató de un hombre de la tercera edad que contrajo influenza Tipo A, quien estuvo bastante tiempo internado en la unidad de terapia intensiva. Tenía una encefalopatía hepática y una cardiopatía.

El gerente de epidemiología del Sedes cruceño, Carlos Hurtado, dijo que su región está en una epidemia de transmisión media. “Tenemos 31 pacientes internados, 11 en unidades de terapia intensiva y nuestro primer fallecido por influenza en Santa Cruz. Se trata de un joven de 30 años con patología de base y no vacunado”, indicó.

Para Hurtado es “alarmante” que el 100% de los pacientes internados fueron afectados por la cepa AH1N1 de la influenza y la mayoría no tiene vacunas. Se trata de una variante conocida por su capacidad de causar cuadros graves y que, lamentablemente, pueden llevar al fallecimiento.

El segundo error es no acudir a un centro de salud cuando se presentan los primeros signos y síntomas de influenza o gripe como fiebre, tos, malestar general, conjuntivitis, dolores articulares, accesos de tos, rinorrea o flujo nasal. “Deben llevar a sus hijos a los centros de salud para recibir un tratamiento antiviral precoz y creo que también deben utilizar los barbijos. Es una medida de prevención que fue efectiva contra el covid y ahora debe ser parte de los esquemas de cuidados”, agregó.

El profesional explicó que no se debe esperar, como en el pasado, cuatro o cinco días para que pase la enfermedad. “Si está en edad escolar, se debe suspender su asistencia al colegio para evitar la propagación de la enfermedad”, precisó.

Alfredo Mendoza, exdirector del Hospital del Niño, dijo que en algunos niños la influenza puede traer complicaciones y la enfermedad tiene un comportamiento “agresivo”. Lo primero que recomendó es controlar la temperatura del niño. Ante un resfrío común, el pequeño suele tener fiebre durante 48 horas como máximo, pero si tiene influenza la elevación de la temperatura se prolonga hasta por siete días.

El director del Sedes de La Paz, Prisley Riveros, reportó el deceso de tres menores de uno a cinco años por no acudir a un centro de salud a tiempo y este es el tercer error de los padres. “Lo que más nos llama la atención de estos tres casos es que (la población) no cumple la recomendación de acudir a un centro de salud”, declaró.

El profesional indicó que los padres llevaron a los niños de forma “tardía” a un centro de salud. “Incluso en un caso los papás, de forma negligente, no hicieron la transferencia del menor en el momento en que el centro de salud dio la orden. Fueron tardíamente al hospital y desgraciadamente tenemos que ver estos desenlaces”, dijo.

Ante este panorama, Rivero notó que las personas “no están acudiendo a los centros de salud de primer nivel”. “La capacidad resolutiva de los médicos de los primeros niveles es la adecuada. Ahí se da un diagnóstico y se da el procedimiento que se seguirá de acuerdo con el cuadro clínico que presente cada niño para evitar que se desarrollen cuadros severos de la enfermedad”.

El cuarto error es no dar una alimentación adecuada para prevenir resfríos. Por ejemplo, para esta época recomiendan el consumo de cítricos que son ricos en vitamina C, ajo, cebollas, jengibre, miel, pescados y hongos, entre otros. “Una buena alimentación puede ayudar a fortalecer el sistema inmunitario ya sea para evitar el contagio o aliviar los síntomas o complicaciones”, sostuvo.

Finalmente, el quinto error es no aislar a niños o adultos mayores de las personas enfermas con influenza. “La enfermedades respiratorias agudas se producen por virus que al igual que el covid producen infecciones respiratorias agudas que periódicamente van cambiando. Hoy está circulando el H1N1, probablemente en tres meses circule otro. Por eso, las vacunas contra la influenza se las deben aplicar cada año porque cada gestión van a circular diferentes variantes”, dijo Cuentas.

Concluyó al asegurar que las vacunas son anuales “al igual que el covid”. Las personas van a tener que inmunizarse anualmente porque es una enfermedad endémica. En los laboratorios están comenzando a sacar vacunas bivalentes contra el covid y la influenza”, dijo.

Tenían una duración de cuatro a cinco días, ahora son 10

Los casos de infecciones respiratorias pasan por cuadros virales suaves hasta “bronquíticos y neumónicos”. Los cuadros de las infecciones se extendieron hasta por 10 días en los pacientes con influenza.

“Hubo un incremento de cantidad de casos, pero son manejables. En relación a episodios anteriores, tenemos cuadros más prolongados de siete hasta 10 días. Incluso, en algunos casos están viniendo con una sobreinfección bacteriana, pero, más bien, no son severos. Esto derivó en una disminución en la cantidad de personas hospitalizadas”, dijo Alfonso Hinojosa, exdirector del Hospital Central de la Caja Nacional de Salud (CNS).

Informó que ya no están “tan llenas” las salas de internación de pediatría y neumología. “Disminuyó la cantidad de casos en estas áreas, pero los cuadros que estamos atendiendo son más prolongados. La característica de la enfermedad es que es un proceso más prolongado, de más rápida presentación y se necesita más tiempo para su resolución”, puntualizó.

Hinojosa considera que estos casos no revisten una seriedad muy grande. Sin embargo, la duración de dos a tres semanas muestra la alta propagación de la enfermedad. Por ello, recomendó mantener medidas de bioseguridad.

“El problema es la rápida diseminación de la enfermedad. Por ejemplo, el hecho de que un niño enfermo vaya al colegio, va a contagiar entre 10 y 15 alumnos. Hay que seguir viendo la posibilidad de usar medidas de control personales como barbijo, alcohol en gel, higiene y distanciamiento que nos van a ayudar a controlar un poco esta epidemia. Este es un pico epidemiológico que siempre se presentó, pero esta temporada tuvo una elevación sorpresiva”, precisó.

Este incremento de casos también tiene relación con el clima. “El cambio de temporada de estas tres semanas generó una variación que provocó esta epidemia”. De acuerdo con el Ministerio de Salud, hay una epidemia de IRA en ocho de los nueve departamentos del país.

3
MESES
es el tiempo de duración de la circulación de un virus, según los expertos.

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