Aunque surgen dudas de parte de los economistas sobre los recursos que el gobierno pueda generar, el ministro de Desarrollo Productivo y Economía Plural, Néstor Huanca informó de la implementación de 10 proyectos estratégicos para la producción de agroinsumos y bioinsumos, con una inversión de 509 millones de bolivianos.
Como se recordará, la inversión en el área rural para aumentar la oferta de alimentos pasa los 1.000 millones de dólares a la fecha, pero se desconocen los resultados, pues el mercado nacional depende de productos de afuera para encarar la demanda interna.
También se aplicó la mercanización del campo con alrededor de 3.000 tractores, que a la fecha se desconoce. Lo cierto es que en una ocasión el ministro dijo que la implementación de las industrias creará empleos públicos, por lo que los críticos señalan que sólo para eso sirven no para el objetivo planteado.
La autoridad dijo que la estrategia de industrialización, con la producción de agroinsumos y bioinsumos, busca mejorar la producción agrícola, incrementando los rendimientos y reduciendo los costos de producción de alimentos.
Debemos fortalecer la producción primaria, para garantizar la seguridad alimentaria y mejorar la competitividad de nuestras industrias. Es necesario aumentar la cantidad y calidad del rendimiento de los cultivos agrícolas, añadir más nutrientes y micronutrientes al suelo, mejorar la estructura del suelo y aumentar su capacidad productiva, sostuvo.



















