La Secretaría de Extensión Universitaria de la Universidad Nacional de La Matanza (UNLaM) elaboró el informe del monitor de actividad energética correspondiente a octubre pasado sobre las variaciones recientes del precio interno y externo del petróleo y del gas, y los motivos del desabastecimiento de combustible registrado durante unos días de hace unas semanas.
Según el estudio, los precios internacionales del petróleo de referencia continuaron en alza, en el marco de la incertidumbre global por el conflicto bélico en Israel y la evolución de las economías más avanzadas. Además, no se descarta que la problemática en Gaza termine afectando el suministro de petróleo, algo que hasta el momento no ocurre.
Durante octubre, la prolongación de los recortes productivos de la OPEP+, sumado a la caída de inventarios a nivel global y, en particular, en Estados Unidos, conduce a un problema de abastecimiento por el lado de la oferta, lo que eleva los precios comercializados. Esto repercutió en los crudos medios, pesados y ácidos.
Precios internos y externos del gas
De acuerdo al informe de la UNLaM, que toma como base datos de la Secretaría de Energía, durante septiembre no hubo importación de gas natural licuado proveniente de cargueros. Además, la importación de gas proveniente de Bolivia se redujo en un 56,3 por ciento, por lo que se vaticinan valores mayores de gas para 2024.
Combustibles líquidos
El trabajo detalla que, luego de la devaluación y el congelamiento de precios aplicados tras las elecciones PASO, hubo un mayor incremento en las brechas de los precios internos con respecto a los precios paridad de importación. La diferencia se amplía tanto en la nafta Súper como en el Gasoil grado 2, donde la brecha es de casi 40 por ciento.
Las causas del desabastecimiento de combustible
El reciente desabastecimiento de combustible se debe, según el análisis, a más de un motivo. En primer lugar, Argentina no produce la totalidad del combustible Premium que comercializa, por lo que el comercializador debe importar estos productos a precios superiores a los del mercado interno. Esto explicaría el faltante, sobre todo, en el Gasoil grado 3.
Además, para el Gasoil grado 2, Argentina tiene un alto nivel de autosuficiencia y, si bien los precios internacionales determinan un “costo de oportunidad”, a la hora de fijar los precios internos, se incluye el costo del suministro. Esto significa que los refinadores tienen en cuenta la movilización de recursos productivos y los costos del insumo y del producto.
Así, la expectativa de corto y mediano plazo de precios para el crudo es elevado, pero, en un contexto de transición energética, podrán llegar a deprimirse hacia el futuro. Con el foco en el corto plazo, se entiende que las refinerías, como empresas privadas, tienen incentivos en reducir la carga mientras el margen de beneficio se deprima, algo que no contradice ninguna teoría.
Para los productores, la ecuación resulta conveniente en la medida que puedan exportar con un tipo de cambio más realista que el del Banco Nación, que es con el que se fija el precio al público (y que implica un subsidio adicional a la oferta). Por eso, es importante que los productores no mermen su cuota de exportación y no se vea comprometido el excedente del consumidor actual.
Electricidad
Por último, el informe da cuenta de que la demanda global de electricidad aumentó más de seis por ciento en términos interanuales, liderada por la demanda residencial que se incrementó un 14 por ciento, mientras que la demanda local se expandió más de seis. A su vez, la demanda industrial tuvo una leve reducción frente al descenso de 6,4 por ciento que advirtió la CAME.



















