Productividad y competitividad son muy bajas y Bolivia está en la zaga

Mientras los países de la región avanzan en competitividad y productividad, Bolivia quedó a la zaga en estas materias, por ello se debe diseñar políticas que involucren la formación de capital humano y una institucionalidad sólida, según el analista económico Ernesto Bernal.
El economista y docente de la Universidad Técnica de Oruro (UTO) indicó que tanto la productividad y competitividad son bajos en Bolivia, debido a la alta informalidad que hay en el país, así como por una desinstitucionalidad.
“Nuestra productividad es baja y no somos un país competitivo”, sentenció Bernal al explicar que de acuerdo a datos de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), Bolivia se encuentra casi al final en el ranking de competitividad.
Esa situación se da porque el país tiene mucho empleo informal, a esto hay que sumar que somos un país exportador de materias primas y con baja inversión en tecnología.
Bolivia se encuentra en el índice de calificación por debajo del promedio mundial, por ello el país competitivamente es bajo, recuerda el entrevistado y señala que la institucionalidad, gobernabilidad y estabilidad macroeconómica influyen para que seamos más competitivos.
Ante ese panorama, si bien el Gobierno dio un giro en la participación estatal en la economía nacional, reduciendo su rol, ahora se requerirá mucha inversión nacional y sobre todo extranjera en sectores esenciales de la economía nacional.
Sugirió que principalmente la inversión debería ir a la búsqueda de reservas de gas, debido al descuido del anterior gobierno, que no buscó nuevos yacimientos. “Hoy por hoy hay problemas de exportación de gas, que fue la principal fuente de divisas de la anterior década”, señaló.
Bernal es claro en señalar que la inversión deberá ser destinado a sectores estratégicos, pero el Gobierno tendrá que cuidar los intereses del país, para que se quede buen porcentaje de recursos para obras nacionales.

Por 20 años del MAS
Por su parte, el analista económico Darío Monasterio sostuvo que Bolivia en competitividad y productividad se encuentra en las peores posiciones después de 20 años de gobierno del Movimiento al Socialismo (MAS).
Dijo que el Estado frenó la competitividad, ya que participó como un actor en la economía, en vez de ser facilitador de los negocios para las empresas nacionales, así como internacionales, lo que provocó que el país esté en los peores lugares de los rankings mundiales.
No obstante, el cambio de gobierno genera esperanza para que cambie la situación del país. Para Monasterio, la inversión es el principal componente para que el país pueda subir en competitividad y productividad.
El país debe dar señales de confianza a los futuros inversores, al parecer ya se empezó, y paralelamente implementar medidas para incentivar la inversión privada nacional y extranjera, detalló.
Debido al tamaño del país, no cuenta con mucho capital, por ello requiere recursos privados nacionales e internacionales, y hay sectores donde puede llegar la inversión. “Tenemos recursos naturales y humanos”, apuntó.
Reiteró que es importante generar confianza e incentivar la inversión, así como generar un marco legal adecuado.

Agropecuario
Empresarios de Santa Cruz, así como analistas económicos desde hace tiempo indicaron que Bolivia puede ser competitiva y productiva en el agro, a través de la inversión y la implementación de biotecnología.
Bernal afirmó que la región oriental avanzó mucho en esa materia, pero el occidente enfrenta problemas, por lo que primero se debería cerrar esa brecha y para ello se podría copiar parte del modelo cruceño y posteriormente avanzar en la exportación de productos.

Capital humano
Para Bernal, el capital humano está ligado a una mejor productividad y competitividad, en esta materia hay atrasos, por ello plantea una gran reforma del sistema educativo. “Cuando se diseña políticas económicas estructurales se habla de educación”, reflexionó.
Además, propone que se debe avanzar en los estudiantes de último grado para que salgan con un bachillerato internacional, y para ello se debe reducir las brechas que hay en el país, pero tomará unos años para mejorar el capital humano.
Mientras tanto, Monasterio asegura que Bolivia no participa de las pruebas PISA (Programa para la Evaluación Internacional de Estudiantes) que mide la competitividad de la educación y el país “debe retornar a esta medición”.
Las pruebas PISA son evaluaciones trienales de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) que mide la capacidad de los estudiantes de 15 años y las habilidades en lectura, matemáticas y ciencias, además de una competencia innovadora (como el mundo digital en 2025) y competencia financiera.
“Lo que no se puede medir no se puede corregir”, indicó el experto a tiempo de señalar que contamos con capital humano, pero el ranking nos dirá en que posición estamos.

Agrícola
Por otro lado, el investigador y docente de postgrado de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA), Lucio Tito, dijo que hay una baja productividad en producción agrícola, carne y leche por la falta de asistencia técnica especializada.
Los grandes agroproductores del país, que emplean innovaciones en mecanización, semillas, riego, labranza cero, manejo de plagas, enfermedades y adecuada postcosecha en términos de productividad están por encima de los medianos y pequeños productores (Agricultura Familiar).
Bolivia posee actualmente la productividad más baja de América, principalmente los productos ligados a la canasta familiar. El CNA 2013 ya encontró y comparó a nuestro país con México, donde se visibiliza la distancia abismal en rendimientos, precisó.
Por ejemplo, Hugo Bosque (2020) menciona que el Intagri de México hizo conocer un nuevo récord en rendimiento de maíz de 38,7 t/ha, conseguido por David Hula de Charles City, Virginia, USA y en Bolivia estamos con rendimiento promedio de 2,67 t/ha.
En la provincia de Shandong de China, en la empresa Xisen Potato Industry Group Co. Ltd., obtuvieron 141,4 t/ha de papa y en Bolivia tenemos rendimiento promedio de 5.58 t/ha. En Bolivia nuestro rendimiento de tomate es 14 t/ha y en Mexico es 57 t/ha.

Qué se debe hacer
Tito explica que territorialmente se debe trabajar en la estrategia de elevar la productividad, mejorando el sistema actual de producción: desarrollar riego tradicional y moderno; cosecha de agua, uso de semillas tradicionales y mejoradas; uso adecuado de insumos agropecuarios; adecuado manejo de sanidad; manejo y conservación de suelos; asistencia técnica especializada; gestión de riesgos agropecuarios y transferencia del riesgo a través del seguro agrario.
“Nuestra Rectora de la UMSA, Dra. María Eugenia García, en el mes de noviembre 2025, desarrolló la EXPO UMSA 2025 en el Hotel Real Plaza, con el objetivo de celebrar el Bicentenario de Bolivia, y en la misma divulgó la ciencia, tecnología e innovación generadas por la Universidad Mayor de San Andrés para acercar el conocimiento a la sociedad, incentivar vocaciones científicas y promover el desarrollo sostenible, mostrando avances en investigación, innovación y vinculación social”, sostuvo.
Informó que 90 investigaciones se presentaron para solucionar problemáticas del ámbito rural de La Paz y del país. “Ahí nos mostró que el Altiplano Norte puede ser competitivo en producción de carne bovina a corto plazo, la zona es libre de fiebre aftosa, y se puede generar ganancia de peso en el corto plazo”.
El Ing. Choque de la Facultad de Agronomía señaló los puntos claves para la competitividad: sistemas intensivos, alimentación adaptada, razas adecuadas y manejo y ajustes nutricionales.
Durante el evento se lanzó el 1er prototipo de inmovilizador de ganado bovino, muy necesario para el manejo y también se presentó el deshidratador para alargar la vida de los productos, principalmente de los valles y yungas, como las hortalizas, frutas, plantas medicinales, etc., sostuvo.

Bolivia
El investigador recordó que Bolivia es un país megadiverso; sin embargo, las Naciones Unidas posiciona al país en el puesto 11 a nivel mundial en ecosistemas.
Chilon, E., en su obra «El Software y el Hardware de la Tecnología Andino-Amazónica» (1996), planteó que Bolivia concentra 84 de los 103 ecosistemas existentes en el mundo. Es decir, poseemos más del 80% de los ambientes productivos del planeta, pero lamentablemente toda su capacidad productiva, no la aprovechamos.
Asegurando que Bolivia posee 5 Macrorregiones Agroproductivas (Tito, L., 2015, Atlas de Riesgo y Cambio Climático), sustentado en el capítulo de Preámbulo de la CPE 2009, que indica: “En tiempos inmemoriales se erigieron montañas, se desplazaron ríos, se formaron lagos. 1.- Nuestra Amazonia, 2.- Chaco, nuestro, 3.- Altiplano y nuestros 4.- Llanos y 5.- Valles se cubrieron de verdores y flores”.
Cada una de ellas con capacidades productivas ligadas a la canasta familiar con 74 cultivos agrícolas, 8 especies de ganado para oferta de carne incluido el avícola.
Bolivia cuenta con 871.927 Unidades Productivas Agropecuarias (UPAs), de las cuales el 87% (674.824 unidades) están concentradas en los departamentos de Cochabamba, La Paz, Potosí, Chuquisaca, Tarija y Oruro, y un 13% (100.835 unidades) en Santa Cruz, Beni y Pando. Asimismo el total de las UPAs producen 23.024.186 Toneladas de cultivos empleando 4.571.593 hectáreas.
Tenemos 46.446 grandes agroproductores (que emplean más de 100 has/campaña) generan el 65% del volumen total, es decir más de 12 millones de Tn, los medianos productores (de 50 a 100 has) son 83.667 productores, y finalmente el grueso de las UPAs lo constituyen los 724.375 pequeños productores, lo que conocemos como Agricultura Familiar, que sumados a los medianos apenas llega a 6 millones de toneladas/campaña.
Finalmente, señala que es necesario, territorialmente, analizar los sistemas de producción y encontrar las limitantes agroproductivas que inciden en tan bajos rendimientos.
Como se recordará en la gestión de Evo Morales se destinó muchos recursos al área rural, así como se inició la mecanización del campo con la dotación de 3.000 tractores, también se creó el Fondo de Desarrollo para los Pueblos Indígenas Originarios y Comunidades Campesinas (Fondioc) para apoyar a las familias rurales, pero los resultados no se conocen, sólo la corrupción que imperó en esta entidad estatal.
Sin embargo, en el gobierno de Luis Arce también se anunció grandes recursos para el área rural, de alrededor de 3.000 millones de bolivianos, pero tampoco se conocen los resultados, y expertos en el tema de producción señalan que el ingreso de productos de Perú a Bolivia reduce el riesgo de desabastecimiento.

Observaciones
Sacar a América Latina y el Caribe de la trampa de bajo crecimiento y baja productividad requerirá sofisticar, diversificar y lograr un cambio estructural virtuoso de las economías. Si bien esto requerirá de esfuerzos de largo plazo, incluyendo continuar mejorando los fundamentales, los países no tienen por qué esperar para lograr victorias tempranas en este proceso de transformación productiva. Para ello, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) ha venido insistiendo en que los países de la región y sus territorios escalen y mejoren sus Políticas De Desarrollo Productivo (PDP).
La Cepal ha planteado un diagnóstico en el cual indica que los actuales esfuerzos en materia de PDP en América Latina y el Caribe vienen siendo: i) marginales frente al reto de productividad que se tiene y frente a lo que están haciendo otros países en la materia; ii) desarticulados, con grandes oportunidades de mejora en la coordinación entre los esfuerzos que vienen haciendo diferentes ministerios, agencias, actores y niveles; iii) discontinuos, ante los cambios de gobierno, cuando estas agendas deberían ser de mediano y largo plazo y primar el “construir sobre lo construido”; iv) gestionados principalmente a partir de un enfoque centralista (top-down o de arriba hacia abajo), desde las capitales, sin mayor protagonismo de los territorios y actores locales; v) poco evaluados, cuando la evaluación es fundamental para identificar qué sirve, y por tanto se escale, y qué no, de manera que se ajuste o descarte; vi) no necesariamente alineados con la nueva visión de política de desarrollo productivo que viene planteando la Cepal; y vii) de poco impacto, si se examinan a la luz del pobre desempeño de la región en materia de productividad y crecimiento.

Ranking
Publicación de Bloomberg sobre el Ranking ADEN de Competitividad para América Latina 2025, una medición elaborada anualmente por el Instituto de Competitividad de esa entidad educativa de negocios con base en 125 variables agrupadas en diez rubros clave, detalla que Bolivia se encuentra dentro los países con poca competitividad.
Bolivia está en el grupo de países conformado por Guatemala, Honduras y Nicaragua, con algunos retrasos competitivos más marcados, cada uno con grado de diverso y dinámicas diferentes, derivados de problemas de inseguridad, inestabilidad macroeconómica, aspectos institucionales e infraestructura. Aunque se encuentra en ese grupo de retraso en materia de competitividad, también el medio señala que muestra avances de acuerdo al estudio.
El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) se enfoca en competitividad y productividad en América Latina y el Caribe mediante estrategias que promueven la innovación, transformación digital, infraestructura, capital humano, mercados dinámicos y fortalecimiento institucional, destacando que una mayor competencia puede aumentar el PIB regional en un 11% y reducir la desigualdad, combatiendo la concentración de mercados y fomentando el emprendimiento e inclusión de empresas más productivas y formales.

Sourceel diario

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