Cuestionan el manejo de la crisis por la tragedia aérea de El Alto

La tragedia aérea registrada en la ciudad de El Alto, que dejó un saldo de 24 personas fallecidas tras la caída de un avión que transportaba dinero del Banco Central de Bolivia (BCB), continúa generando fuertes repercusiones. A la pérdida de vidas humanas se sumó un saqueo descontrolado de billetes, un hecho que abrió cuestionamientos no solo sobre las medidas de seguridad, sino también sobre la forma en que se manejó la información oficial en las horas posteriores al accidente.

Desde la Asamblea Legislativa, el diputado José Luis Porcel lamentó el desenlace fatal del accidente y cuestionó que se haya transportado una cantidad considerada reducida de dinero en una aeronave de gran tamaño. Asimismo, observó que el BCB no haya cuantificado con precisión, de manera inmediata, el monto total del dinero perdido tras el siniestro y el saqueo posterior.

El legislador adelantó que, desde la bancada de Libre, se presentará una petición de informe escrito al Banco Central, al advertir contradicciones en las explicaciones brindadas por esta entidad. “Un día se dice una cosa y al siguiente se cambia la versión”, señaló, al tiempo de advertir que la eventual circulación de esos billetes en la economía nacional podría resultar perjudicial. No obstante, llamó a evitar generar psicosis en la población, advirtiendo que ello podría agravar el problema.

Romero: Hubo crisis de información

Desde una mirada técnica, el economista Fernando Romero Torrejón sostuvo que el accidente no representó un riesgo real para la estabilidad económica del país, aunque sí derivó en una seria crisis comunicacional. En su documento titulado “Accidente aéreo, robo de billetes y su efecto en la economía”, Romero explica que los Bs 423 millones transportados equivalen a menos del 0,4% del efectivo que circula en Bolivia —estimado en alrededor de Bs 100.000 millones— y que el monto robado apenas alcanza el 0,12%.

Refirió que, aunque el hecho fue grave, no tenía la capacidad de desestabilizar la economía ni de generar inflación, agregó, que el verdadero impacto se dio en la percepción ciudadana y la confianza.

Medidas acertadas, mensajes confusos

Romero destacó como una acción correcta la decisión del BCB de suspender temporalmente por 48 horas los billetes de la Serie B, como medida preventiva para evitar que el dinero robado ingrese al sistema financiero y perjudique a terceros. Sin embargo, identificó como el principal error la deficiente comunicación inicial.

Mencionó que en una economía donde más del 70% de las transacciones se realizan en efectivo y el 85% es informal, la información vale tanto como el dinero mismo. Añadió que, debido a la confusión, en mercados y transporte público se llegó a rechazar dinero válido.

El economista también cuestionó la quema de billetes, señalando que, aunque fue una medida legal y dentro de las atribuciones del BCB, para la población observar dinero incinerado genera temor y remite a crisis económicas del pasado.

Aciertos y recomendaciones

Entre los aciertos del Banco Central, Romero destacó haber frenado el problema a tiempo, la identificación individual de los billetes para invalidar solo aquellos con numeración específica y la protección de los ahorros, al garantizar la continuidad del sistema bancario.

No obstante, advirtió que aún está pendiente aclarar si efectivamente se quemó el 70% del dinero transportado y qué porcentaje se perdió o destruyó a raíz del accidente. Como recomendaciones, planteó la necesidad de establecer protocolos públicos para emergencias monetarias, diseñar una comunicación pensada en la economía popular —utilizando radios, mercados y lenguaje sencillo— e incorporar mayor tecnología para la rápida identificación de billetes.

Sourceel pais

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