Organismos financieros prevén que el PIB decrezca este año en Bolivia en 1,1%

Después de lograr niveles de crecimiento económico envidiables en la región, hasta acercarse al 7 por ciento en 2013, Bolivia registrará un decrecimiento en 2026 del 1,1 por ciento, según las previsiones de los organismos internacionales. Sin embargo, el Gobierno de Luis Arce fue más optimista, preveía, en el Presupuesto General del Estado (PGE), que el Producto Interno Bruto (PIB) crecería en 0,9 por ciento, mientras la Comisión Económica para América Latina (Cepal) anticipa un 0,5 por ciento.

Pero los organismos financieros, como el Banco Mundial (BM), que proyecto una contracción del 1,1 por ciento, además de destacar problemas como la inflación, que llegó hasta noviembre casi al 20 por ciento, la escasez de dólares y una tendencia recesiva.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) anticipó una elevada alta incertidumbre para los próximos años, sin una proyección específica para 2026.Si bien la Cepal es optimista, considera que el crecimiento que prevé es bajo y se encuentra entre los más reducidos del ámbito regional. El Gobierno de Rodrigo Paz considera que estas proyecciones pueden cambiar con el respaldo que ofrecieron los organismos financieros y países como EEUU.

El ministro de Economía, Gabriel Espinoza, destacó que el Decreto 5503 estabilizó la economía, “pero queda un proceso para corregir todos los desarreglos que se han heredado de una gestión económica nefasta para el país”. Anticipó que este 2026 se hará anuncios por 3.500 millones de dólares y para 2027 otros 3.000 millones de dólares.Los medios internacionales señalan que la región enfrentará un panorama económico complejo este 2026, con un crecimiento moderado y presiones estructurales que limitan la expansión regional.

Según las proyecciones del Banco Mundial, Cepal y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), la región crecerá cerca al 2,3 por ciento, que es un ritmo inferior al promedio global que refleja desafíos como la inflación persistente, el impulso del consumo interno que tiende a la baja y una productividad rezagada.Pese a este entorno general, algunos países se destacan con tasas de crecimiento significativamente más altas, impulsadas por sectores como energía, turismo, servicios y comercio.

El análisis conjunto de estas instituciones revela que, si bien la mayoría de las grandes economías de la región mantendrá tasas moderadas, varias economías medianas y pequeñas captarán la atención por el fuerte dinamismo que demostrarán durante 2026.Por ejemplo, se proyecta que Guyana será la economía de más rápido crecimiento, con una expansión del 22,4 por ciento del PIB, mientras que República Dominicana podría lograr un crecimiento estimado del 4,3 por ciento y se perfila como una de las economías más dinámicas de la región, apoyada en sectores como el turismo, la construcción y los servicios, mientras que países vecinos como Argentina tendría un crecimiento del 4%, luego de años de estancamiento proyecta una recuperación moderada gracias a la normalización de la producción y cierta estabilidad macroeconómica.

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