La marcha de campesinos e indígenas contra la Ley 157 cumple 10 días de recorrido hacia La Paz en medio de señales de diálogo con el Gobierno, aunque aún sin acuerdos concretos y con gestiones en curso para instalar una mesa de negociación.
“Hoy se avanza en la instalación de una mesa de diálogo para esta noche o mañana. No tiene hora porque el comité de diálogo se reunirá primero para convocar a los ministros. (…) En Collana ya se instalaron dos diálogos, pero hoy hay la voluntad de ambas partes”, informó a ERBOL Benito Yumacale, delegado nacional por la Provincia Ballivián de la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB).
La movilización partió desde Porvenir, Pando, y exige la abrogación de la norma que autoriza al INRA a recategorizar la pequeña propiedad a mediana. Actualmente se encuentra en la comunidad de Collana Linares, a 45 kilómetros de Rurrenabaque, con la participación de al menos 1.000 personas y la adhesión de sectores de Beni.
En el primer acercamiento al diálogo en Rurrenabaque, el Gobierno planteó modificar dos artículos, mientras los marchistas demandan la anulación total de la ley.
En paralelo, se conoció que el Ejecutivo firmó un acuerdo con dos comunidades de Beni; sin embargo, desde la comunidad Nuevos Horizontes los movilizados desconocieron a los dirigentes que habrían suscrito ese documento y rechazaron cualquier negociación en esos términos.
“La provincia Vaca Díez, a través de quienes habla, no ha firmado ningún documento. (…) A esos dirigentes que se reunieron con usted señor ministro van a ser desconocidos, a esos traidores no los queremos”, se escucha en un video de una reunión.
Desde la Defensoría del Pueblo, Pedro Callisaya reiteró el pedido al ministro de la Presidencia, José Luis Lupo, de convocar a un diálogo con autoridades con capacidad de decisión para evitar una escalada del conflicto y encaminar una solución.



















