Santa Cruz ha reafirmado su liderazgo produciendo 187 millones de pollos al año, el 68% de los más de 276 millones que se producen a nivel nacional, logrando un consumo per cápita de 50 kilos, cifra histórica para nuestro país
La actividad agropecuaria avanza a paso firme en el departamento de Santa Cruz, un ejemplo es el sector avícola cuya producción en un 68% proviene de esta región del país, informó el presidente de la Asociación Departamental de Avicultores (ADA), Enzo Landívar.
“Santa Cruz ha reafirmado su liderazgo produciendo 187 millones de pollos al año, el 68% de los más de 276 millones que se producen a nivel nacional, logrando un consumo per cápita de 50 kilos, cifra histórica para nuestro país”, apunto durante el seminario Internacional de Bioseguridad y Productividad Avícola (SIBPA), desarrollado en la capital cruceña.
Durante dos jornadas productores, especialistas y empresas de la cadena avícola compartieron experiencias y estrategias orientadas a fortalecer la bioseguridad, optimizar la productividad y garantizar la sostenibilidad del sector.
Omar Castro, presidente de la Asociación Nacional de Avicultores de Bolivia, subrayó que la bioseguridad constituye un pilar esencial para la productividad y eficiencia del sector, resaltando la necesidad de capacitar permanentemente al capital humano para sostener el estatus sanitario y la competitividad de la avicultura boliviana.Referencia geográfica
Las conferencias abordaron de manera integral temas clave como la prevención y control de enfermedades, la eficiencia en la inmunización, el manejo ambiental en granjas, la calidad del alimento balanceado, la salud intestinal, la gestión de insumos críticos y la resistencia antimicrobiana, consolidando una agenda técnica alineada con las exigencias de la avicultura moderna.
Por su lado, el consultor internacional Mauricio Menéndez enfatizó la importancia de cuidar cada etapa del proceso productivo. “La bioseguridad es un sistema integral que abarca desde la calidad del pollito y la bioseguridad en granja, hasta la correcta gestión de insumos y la prevención de resistencias antimicrobianas. Estos espacios técnicos son esenciales para que la avicultura boliviana mantenga estándares competitivos y consolide su rol como pilar de la seguridad alimentaria del país”.



















