La llegada de las bajas temperaturas volvió a exponer las dificultades energéticas que enfrenta el norte argentino.
Desde la Unión Industrial de Salta (UIS) advirtieron que la región necesita unos 21 millones de metros cúbicos diarios de gas para cubrir la demanda invernal, pero actualmente recibe apenas 15 millones, lo que genera un déficit de hasta 6 millones de metros cúbicos por día.
La alerta fue planteada por el presidente de la UIS, Eduardo Gómez Naar, quien señaló que la principal preocupación no solo radica en la reducción del suministro, sino también en la falta de certezas sobre los volúmenes que estarán disponibles durante los meses de mayor consumo.
«Si se registra una demanda pico por bajas temperaturas, no tendremos capacidad para abastecernos», sostuvo el dirigente, al advertir sobre el impacto que la situación puede tener en sectores productivos estratégicos como los ingenios azucareros, la industria cerámica y el sector citrícola.
Según explicó, muchas de estas actividades trabajan con procesos continuos que no pueden detenerse sin provocar importantes pérdidas económicas e incluso poner en riesgo fuentes laborales.
La problemática se presenta pese a la reconversión del sistema de abastecimiento hacia el gas proveniente de Vaca Muerta, luego de la disminución de los envíos desde Bolivia.
Sin embargo, Gómez Naar aseguró que la infraestructura actual todavía resulta insuficiente para transportar el volumen necesario hacia las provincias del NOA. «El gasoducto se reconvirtió, pero no llega con el volumen que requieren Tucumán, Salta y Jujuy», afirmó en El Tribuno.
En ese sentido, remarcó que aún faltan obras complementarias, como plantas compresoras y ampliaciones en los sistemas de transporte, para incrementar la capacidad de abastecimiento.
Ante este escenario, entidades industriales, mineras, agropecuarias y comerciales de Salta, con el acompañamiento del gobernador Gustavo Sáenz, elevaron una presentación al ministro de Economía de la Nación, Luis Caputo, para solicitar medidas urgentes que garanticen el suministro durante el invierno.
En la nota, los sectores productivos advirtieron que las restricciones energéticas afectan la producción, el empleo, las inversiones y la competitividad de las economías regionales, además de dificultar la planificación empresarial.



















