El dólar flexible pone a prueba los precios en los mercados

La entrada en vigencia del régimen de tipo de cambio flexible en Bolivia abrió un intenso debate sobre sus efectos en el bolsillo de la población. Si bien especialistas coinciden en que la nueva cotización del dólar provocará un incremento en el costo de los productos importados, también advierten que no existe una justificación técnica para que los alimentos producidos en el país o aquellos que ya venían comercializándose con un dólar paralelo registren aumentos desmedidos.

El desafío, coinciden analistas y sectores productivos, será evitar que la incertidumbre derive en una ola de especulación que termine trasladándose a la canasta familiar.

El secretario de Economía de la Gobernación de Tarija, Fernando Romero, explicó que el nuevo sistema implica que el Banco Central de Bolivia (BCB) dejará de fijar un tipo de cambio rígido y pasará a publicar diariamente una cotización oficial referencial calculada sobre el promedio ponderado de las operaciones cambiarias realizadas por el sistema financiero.

Actualmente, el tipo de cambio oficial se fijó en Bs 9,73 para la compra, con un margen de hasta Bs 9,83 para la venta.

Romero reconoció que la medida oficializa una devaluación que ya se reflejaba en el mercado paralelo y que, en el corto plazo, puede generar un impacto inflacionario, principalmente en los productos que dependen directamente de las importaciones.

“Por ejemplo, para quienes importen carburantes, importen medicamentos, insumos y materias primas, si bien ya hace tiempo atrás han trabajado con un dólar más caro, pero sin embargo, creo que ahora, con un tipo de cambio oficial, se está también oficializando una devaluación y que esto puede tener un shock a corto plazo inflacionario y en el bolsillo de gente”, indicó. Divisasy cambio de moneda extranjera

No obstante, advirtió que existe el riesgo de que algunos comerciantes utilicen el cambio de régimen como argumento para elevar indiscriminadamente los precios.

“Yo creo que va a ser más probable que suba los productos y no debería ser de gran medida por el tema de la especulación, porque algunos se van a justificar y van a decir a subir dólares y por lo tanto tengo que subir los precios, pero hay que ser realistas, vivimos en una economía altamente ilegal e informal, no vamos a creer que todos los que nos venden en los mercados y las ferias compran facturado o que no nos venden productos de contrabando”, expuso.

Importaciones, las más afectadas

Para el economista tarijeño Roberto Castillo, el efecto será prácticamente inmediato en todos los bienes provenientes del exterior.

Vehículos, medicamentos, maquinaria, electrodomésticos, repuestos y otros productos importados deberán adecuarse al nuevo valor del dólar, lo que implicará incrementos que podrían superar inicialmente el 10%.

«El primero en verse afectado será el sector importador. Todo lo que venga del exterior tendrá un ajuste porque quienes importen deberán conseguir dólares al nuevo tipo de cambio determinado por la oferta y la demanda», explicó.

Castillo considera que la medida simplemente oficializa una realidad que el mercado venía mostrando desde hace varios años debido a la escasez de divisas.

Sin embargo, alertó que Bolivia continúa dependiendo de las importaciones para abastecer cerca del 70% de los productos que consume, situación que podría traducirse en mayores presiones sobre la inflación durante los próximos meses.

“Las casas de cambio son los que, ellos van a ser los actores ahora de determinar el precio oficial del dólar, por el tipo de cambio flexible. Lastimosamente el BCB no tiene la capacidad de entrar e influenciar en el precio porque no tiene dólares, no tenemos en efectivo, no tenemos liquidez, entonces estamos ante un posible escenario de que el precio del dólar mucho influya la especulación de las casas de cambio”, advirtió.

Piden evitar la especulación

Desde distintos sectores también surgieron voces que llaman a evitar incrementos injustificados.

El dirigente de los panificadores de Tarija, Dilbert Flores, aseguró que el nuevo régimen cambiario no representa un motivo para modificar el precio del pan ni reducir su tamaño o calidad.

Explicó que la mayor parte de los insumos utilizados por el sector continúa comercializándose en moneda nacional y que, incluso en el caso de los productos provenientes de Argentina, las operaciones se desarrollan bajo condiciones que no justifican aumentos inmediatos.

Flores pidió a las autoridades intensificar los controles en los centros de abastecimiento para impedir que intermediarios incrementen artificialmente los precios utilizando como argumento la modificación del tipo de cambio.

Una percepción diferente existe en el sector del transporte, donde la preocupación está centrada en el costo de los repuestos, neumáticos, lubricantes y demás insumos importados necesarios para mantener operativo el parque automotor.

Dirigentes del transporte consideran que las casas comerciales difícilmente reducirán sus precios y, por el contrario, podrían ajustar sus listas argumentando el incremento del dólar oficial. A pesar de ello, el sector descartó, por ahora, impulsar un incremento en las tarifas del transporte público.

Los dirigentes consideran que la situación económica de la población continúa siendo delicada tras los recientes bloqueos y que cualquier ajuste tarifario requerirá un proceso de concertación con las juntas vecinales y los gobiernos municipales.

Sourceel pais

ÚLTIMAS NOTICIAS