La Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB) denunció la toma violenta de su sede nacional en la ciudad de La Paz. Su secretario ejecutivo Víctor Hugo Roca afirmó que un grupo de aproximadamente 50 personas irrumpió en las oficinas, agredió físicamente a los dirigentes que se encontraban en el lugar y provocó destrozos en los ambientes de la organización.
“(Este miércoles) en la mañana hemos estado trabajando normalmente. Ellos llegaron con unas 50 personas, nos golpearon a mí y al hermano, el secretario general, y nos sacaron por la fuerza de la oficina», declaró el dirigente. El hecho ocurrió cuando cuatro dirigentes desarrollaban sus actividades habituales en la sede sindical.
Roca dijo que el grupo estaba integrado por personas encapuchadas y con barbijos, a quienes identificó como parte de una dirigencia paralela. Contó que, tras recuperar las instalaciones de la organización luego de una anterior gestión, habían logrado volver a equiparlas para atender a sus afiliados, pero denunció que los atacantes destruyeron mobiliario y equipos. “No puedo decir que sean compañeros orgánicos; ha venido un grupo vandálico a destruir todo lo que tenemos. Incluso cuando ya estábamos en el pasillo continuaron golpeándonos”, afirmó.
Las imágenes difundidas por la organización muestran oficinas completamente desordenadas, con documentos y materiales esparcidos, casilleros abiertos, sillas volcadas y mobiliario dañado. La dirigencia también denunció el presunto robo de pertenencias y documentación que se encontraba en los ambientes intervenidos.
El ejecutivo de la CSUTCB responsabilizó del hecho al grupo paralelo de la organización y aseguró que durante la toma de las oficinas los agresores afirmaban contar con respaldo de autoridades del gobierno. “Nos gritaban que el gobierno no nos quiere, que tenían el apoyo del viceministro Jorge García e incluso que el ministro había hablado con ellos el día anterior”, señaló.
En ese sentido, pidió al presidente Rodrigo Paz investigar la actuación de las autoridades mencionadas y tomar medidas si corresponde. “Le pedimos que tome cartas en el asunto respecto a estos ministros. La población quiere resultados y nosotros estamos apostando por trabajar”, manifestó.
Roca también cuestionó al ejecutivo de la Central Obrera Boliviana (COB) Mario Argollo por acreditar a otro dirigente en representación de la organización campesina, pese a que –según afirmó– la actual dirigencia cuenta con el reconocimiento otorgado por la propia COB. “Él estuvo presente en nuestro congreso y no puede pasar por encima de la decisión de todos los departamentos. Si yo hubiera sido apartado del cargo, quien debe asumir es el primer secretario general, no una tercera persona”, sostuvo.
Asimismo, atribuyó el conflicto interno a su decisión de no respaldar los bloqueos que se prolongaron durante 53 días en el país. “¿Cuál fue mi delito? No sumarme a los bloqueos de los 53 días que hicieron daño al país y donde hubo muertes. Por esa razón este grupo dice que he traicionado al sector”, afirmó.
Finalmente, Roca aseguró que la labor de su dirigencia está orientada a atender las demandas de las bases campesinas y no a promover conflictos políticos. “He venido a hacer gestiones. No he venido a sacar presidentes, ministros, diputados ni senadores. Hemos venido a buscar soluciones a las necesidades que tiene nuestra base”, concluyó.



















