El Niño amenaza la producción con sequía severa y mayor calor en Bolivia

Bolivia comienza a mirar con preocupación el cielo y los suelos. El Fenómeno de El Niño podría provocar una sequía severa, principalmente en las regiones andina y amazónica, mientras el aumento de las temperaturas amenaza con trasladar sus efectos desde el campo hasta la economía.

El escenario fue analizado durante el foro “Bolivia frente al Niño: Perspectivas climáticas, impactos y estrategias de prevención para 2026–2027”, organizado por el Banco de Crédito BCP en Santa Cruz. Expertos y representantes empresariales coincidieron en que anticipación, información y planificación serán determinantes para reducir los daños.

Patricio Valderrama, de Geológica Consultores, señaló que Bolivia atraviesa el año más cálido registrado hasta ahora, incluso por encima de 2023, con temperaturas superiores al promedio desde junio.

El Niño amenaza la producción con sequía severa y mayor calor en Bolivia
Los indicadores presentados durante el encuentro muestran señales de alerta. El déficit de lluvias se encuentra entre 10% y 20% en varios puntos, mientras existen periodos secos de entre ocho y 15 días que representan un riesgo para la agricultura y los ecosistemas.

La humedad del suelo ronda el percentil 30 y el índice de vegetación (NDVI) se encuentra entre 10% y 25% por debajo del promedio. A ello se suma que los embalses registran niveles de entre 60% y 70%, pero con tendencia descendente y acercándose a niveles de alerta.

Más calor entre septiembre y mayo
Los pronósticos anticipan condiciones térmicas particularmente intensas entre septiembre y mayo. Valderrama explicó que los cambios han obligado incluso a modificar las referencias utilizadas para medir las anomalías climáticas.

Kevin Campos, director general ejecutivo del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi), expuso durante el foro la posible evolución del fenómeno y sus impactos diferenciados por regiones, con especial atención al oriente boliviano.

Del clima a los precios y la economía
El riesgo no termina en la pérdida de cultivos. Hugo Rodríguez, jefe de Asuntos Económicos de Cainco, analizó cómo los eventos climáticos pueden trasladarse hacia la producción, las empresas y las cadenas de abastecimiento, afectando el desempeño de diferentes sectores.

El economista y exministro de Desarrollo Sostenible Ramiro Cavero abordó otro punto sensible: la capacidad que tiene actualmente la economía boliviana para absorber un nuevo impacto externo. Su análisis contempló los posibles efectos sobre la producción, inversión, finanzas públicas y capacidad de respuesta del país.

Christian Hausherr, gerente general del BCP, sostuvo que el desafío es prepararse sin generar alarma.

El Niño amenaza la producción con sequía severa y mayor calor en Bolivia

“El clima también tiene consecuencias económicas. Por eso, anticiparnos, contar con buena información y prepararnos a tiempo puede hacer una diferencia importante para las personas, los productores y las empresas. No se trata de generar alarma, sino de tomar mejores decisiones frente a los riesgos que podemos enfrentar”, afirmó.

El foro reunió a representantes del sector productivo y empresarial, autoridades, académicos, organizaciones sociales, indígenas y campesinas y organismos internacionales. La conclusión compartida apunta a anticipar las decisiones antes de que la sequía y el calor terminen convirtiéndose también en un problema de producción y abastecimiento

SourceEl Deber

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