Con un lote inicial de un millón de barriles de petróleo y un procesamiento de 10 mil barriles por día, las dos refinerías estatales aumentarán la oferta de diésel y gasolina, con lo que la cobertura de la demanda interna subirá del actual 5 a 8 % en diésel, de 27 a 40 % en gasolina y de 81 a 100 % en jet fuel.
La reactivación del procesamiento de crudo se realizó este miércoles en un acto en la refinería Gualberto Villarroel en Cochabamba con la participación del presidente Rodrigo Paz y del máximo ejecutivo de YPFB, Sebastián Daroca.
Las refinerías estatales tienen una capacidad operativa de 56.500 barriles de petróleo por día (BPD), pero actualmente solo procesan 24.067 BPD, lo que representa una caída de 40 % en comparación al nivel de la gestión 2021 cuando procesaban 40.332.
En el segundo año de aplicación de este nuevo plan, se prevé aumentar otros 10 mil BPD y así la oferta cubriría un 51 % de la demanda interna de gasolina y un 16 % en diésel.
En la gestión 2015, la producción nacional cubría el 55 % de la demanda de diésel y el 75 % de gasolina, según datos de la fundación Jubileo. Incluso en el 2020 se llegó a cubrir el 88 % del consumo de gasolina.
Según las cifras que proyecta el gobierno, con el procesamiento de crudo el Estado se ahorrará $us 49 millones por año y se prevé destinar por gestión $us 756 millones para la importación de petróleo.
“Tenemos que producir. A través del decreto que hemos aprobado, estamos dando a las empresas refinadoras del Estado la oportunidad de conseguir su propio espacio, su crudo, generar la refinación y poder poner al mercado nacional a buen precio el producto”, señaló el presidente Paz.
Mediante el decreto 5701, promulgado el 7 de septiembre, las refinerías de YPFB Gualberto Villarroel y Guillermo Elder Bell en Santa Cruz pueden importar crudo y procesarlo para comercializar de manera directa sus derivados.
Estos anuncios surgen en un contexto de desabastecimiento de combustibles en el país y de una intervención del gobierno a los dos principales actores del sector, la petrolera YPFB y la reguladora Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH).



















