Impuestos Nacionales inició un proceso de modernización de la administración tributaria con el fin de cambiar la relación con los contribuyentes y avanzar de un esquema de fiscalización y coerción a otro de cumplimiento voluntario.
El presidente ejecutivo del SIN, Jorge Leonardo Zogbi, explicó que la institución comenzó el proceso con un diagnóstico de su situación actual y recibió apoyo de organismos internacionales para identificar buenas prácticas aplicadas en otros países.
“A partir de ello hemos encarado un proceso de modernización de la administración tributaria, lo que se llama a nivel internacional estándar de administración 3.0”, señaló.
Este modelo apunta a facilitar el cumplimiento de las obligaciones tributarias mediante una administración más cercana al contribuyente, con mayor comunicación y el uso de herramientas tecnológicas.
Zogbi explicó que varios países de la región ya avanzaron en la aplicación de este enfoque. Mencionó los casos de Chile, Uruguay y Guatemala, mientras que Argentina se encuentra en una etapa intermedia.
Esquema
El cambio que plantea el SIN apunta a modificar la relación tradicional entre la administración tributaria y los contribuyentes. En lugar de concentrar los esfuerzos únicamente en controles y procesos de fiscalización, la institución busca facilitar los trámites y generar condiciones para que los contribuyentes cumplan sus obligaciones por iniciativa propia.
“Necesitamos cambiar el relacionamiento con los contribuyentes, un relacionamiento más próximo, de mayor comunicación y sobre todo de mayor facilitación”, afirmó Zogbi.
Tecnología
Para alcanzar ese objetivo, el SIN prevé aprovechar las herramientas tecnológicas disponibles para simplificar procesos y mejorar la atención a los contribuyentes.
La autoridad señaló que la modernización forma parte de una transformación más amplia de la administración tributaria, que pretende elevar los niveles de cumplimiento y, al mismo tiempo, reducir las dificultades que enfrentan los contribuyentes al momento de declarar y pagar sus impuestos.
El nuevo enfoque busca así que la tecnología y la facilitación ocupen un papel central en la relación entre el SIN y los contribuyentes, como parte de la transición hacia una administración tributaria basada en el cumplimiento voluntario.



















