Habrá más dólares, pero a precio variable

Las recientes medidas cambiarias y monetarias adoptadas por el Banco Central de Bolivia (BCB) tendrán efectos distintos para la población: mientras la flexibilización de la venta de dólares puede mejorar la posibilidad de conseguir la divisa en los bancos, también abre la probabilidad de que su precio responda más rápidamente a episodios de tensión; por otro lado, las operaciones destinadas a retirar temporalmente liquidez del sistema financiero no significan que se quite dinero de las cuentas o bolsillos de los ciudadanos.
Esa es la principal conclusión del análisis realizado para EL DIARIO por el economista, Oswaldo Irusta Díaz, quien explicó el alcance de dos decisiones que pueden confundirse entre sí, pero que tienen objetivos distintos: los cambios en las operaciones cambiarias y las medidas de “esterilización de bolivianos”.
El BCB aprobó el 24 de septiembre la Resolución de Directorio 142/2026, publicada el 25 de septiembre, mediante la cual puso en vigencia un nuevo Reglamento de Operaciones Cambiarias. La disposición reemplazó la regulación anterior del mercado cambiario.
Para el ciudadano que necesita dólares, uno de los cambios más importantes es la eliminación de la restricción de 10 centavos que condicionaba el precio al que las entidades financieras podían vender la divisa a sus clientes.
Irusta explicó que ese límite podía convertirse en un desincentivo para los bancos cuando habían conseguido dólares a precios superiores y posteriormente trasladar al público.
“Un banco podría haber comprado caro, pero la cotización oficial era más barata porque era un promedio ponderado. Entonces ese banco no tenía incentivos para vender esos dólares al público, por eso las ventanillas estaban vacías”, explicó.

MÁS POSIBILIDAD DE ENCONTRAR Divisas
Para la población, el primer efecto esperado es una eventual mayor disponibilidad de dólares en las entidades financieras.
Al desaparecer la restricción de los 10 centavos, dijo Irusta, los bancos cuentan con mayor margen para vender las divisas que previamente captaron y asumir el costo cambiario de esas operaciones.
“Lo que hace esta medida al eliminar esos 10 centavos es que el banco ya no tenga esa restricción para poder vender al público y tenga más incentivos para venderlos”, sostuvo.
En otras palabras, una persona que necesita dólares para realizar una compra, pagar obligaciones en el exterior, importar productos, viajar o cubrir cualquier otro gasto denominado en moneda estadounidense podría encontrar una mayor oferta en las ventanillas bancarias.
Eso, no significa necesariamente dólares más baratos.
Irusta identifica precisamente allí el segundo efecto de la medida: ahora existe mayor libertad para que las entidades negocien la cotización con sus clientes y, si el mercado atraviesa nuevamente un momento de fuerte demanda o incertidumbre, esa tensión puede trasladarse con mayor rapidez al precio pagado por el ciudadano.
“Ellos podrían vender más caro el dólar, porque ahora ya no tienen una restricción, pueden negociar libremente con la gente y eso puede modificar las expectativas y generar, a su vez, presiones sobre el tipo de cambio a hacerlo subir”, señaló.
Por ello, el efecto sobre el bolsillo dependerá también del comportamiento del mercado. La ventaja potencial es encontrar dólares con mayor facilidad; el riesgo es que, en un escenario de tensión cambiaria, el precio ofrecido por las entidades pueda subir.
Si esas presiones no aparecen, Irusta considera que la flexibilización puede favorecer al público porque los bancos tendrán mayores incentivos para ofrecer las divisas que capten.
La medida se produce además en un mercado que ha mostrado importantes variaciones durante septiembre. El TCO llegó a Bs 12,64 por dólar el 9 de septiembre, descendió hasta Bs 9,83 el 17 y posteriormente volvió a superar los Bs 12. Para el período comprendido entre el 26 y el 28 de septiembre, el BCB reportó un TCO de Bs 12,05 por dólar.

OTRO CÁLCULO PARA EL DÓLAR OFICIAL

La Resolución 142 contiene un segundo cambio que, aunque resulta más técnico, tiene importancia para el público: la modificación de la forma de determinar el Tipo de Cambio Oficial (TCO).
Irusta detalló que anteriormente el indicador se obtenía mediante un promedio ponderado de las operaciones y que ahora se aplica una mediana ponderada por monto.
El BCB confirma que el TCO actualmente corresponde a la mediana ponderada por monto de los tipos de cambio de las operaciones de compra de dólares realizadas por bancos múltiples, bancos PyME y el banco público con sus clientes y con el propio ente emisor.
La diferencia importa porque la mediana es menos sensible a valores extremos que un promedio. De esa manera, una operación efectuada a una cotización excepcionalmente alta o baja tiene menor capacidad para distorsionar el resultado general.
Recordó como ejemplo operaciones de gran volumen que anteriormente podían modificar significativamente la cotización resultante.
Para el economista, el cambio apunta a obtener una referencia que represente mejor las transacciones del mercado y, con ello, mejorar la transparencia en la formación del Tipo de Cambio Oficial.

RETIRAR LIQUIDEZ NO SIGNIFICA QUITAR AHORROS
El otro punto que puede generar preocupación en la población tiene que ver con las medidas adoptadas para restringir o esterilizar parte de la liquidez en bolivianos.
Irusta fue enfático en diferenciar estas operaciones de la política cambiaria.
“La política cambiaria no restringe, ese es otro problema”, observó.
El BCB estableció durante septiembre instrumentos destinados a esterilizar liquidez. El 7 de septiembre aprobó la Reserva Monetaria Restringida, mediante la Resolución 131/2026, y el 24 de septiembre creó la Reserva Monetaria Ampliada, mediante la Resolución 141/2026.
Esta última fue definida oficialmente como un instrumento temporal para esterilizar parte de la liquidez en bolivianos inyectada durante septiembre.
Pero ¿qué significa eso para una persona que tiene dinero depositado en un banco?
Según Irusta, no significa que el Banco Central retire dinero directamente de las cuentas de los ahorristas ni que una persona pierda disponibilidad sobre sus depósitos por efecto directo de esta operación.
La esterilización se realiza entre el BCB y las entidades financieras.
El economista puso como ejemplo las operaciones en las que el Banco Central compra dólares al sistema y entrega bolivianos a cambio. Esa transacción incorpora moneda nacional a la economía. Si esos bolivianos no estaban contemplados dentro de la trayectoria monetaria prevista, el BCB puede inmovilizar temporalmente una parte de la liquidez para impedir que ese dinero adicional provoque mayores presiones sobre los precios.
“Eso no afecta los ahorros del público, es una operación entre el Banco Central y los bancos comerciales; el fin es no afectar a la gente”, indicó.

CONTENER PRESIONES INFLACIONARIAS

Irusta señaló que estas decisiones deben entenderse dentro de una política monetaria orientada a controlar la cantidad de dinero existente en la economía.
De acuerdo con su análisis, el BCB está priorizando el control de la inflación mediante diferentes instrumentos monetarios, incluso en un escenario en el que una política restrictiva puede tener implicaciones para otras variables económicas.
“El Banco Central está favoreciendo disminuir o controlar la inflación, a pesar del crecimiento económico”, sostuvo.
La esterilización, precisó, tiene una finalidad más específica: evitar que una inyección extraordinaria de bolivianos altere la trayectoria monetaria previamente definida. Por ello, insistió en que no deben confundirse ambos mecanismos.
Por un lado, están las medidas cambiarias, que buscan modificar y transparentar la formación del precio oficial del dólar y dar mayor libertad a las operaciones de compra y venta.
Por otro, se encuentran las operaciones de esterilización, destinadas a absorber temporalmente liquidez para impedir que una cantidad adicional de bolivianos genere presiones inflacionarias.

Economía

¿AFECTA O NO AL BOLSILLO?
La respuesta depende de cuál de las medidas se analice.
Para quien necesita comprar dólares, el cambio puede sentirse directamente: podría resultar más fácil encontrar la divisa en una entidad financiera, pero el banco tendrá mayor libertad para establecer la cotización de venta. En momentos de tensión, por tanto, el comprador podría terminar pagando un precio mayor.
En cambio, las operaciones de esterilización no implican una disminución directa del dinero que una familia mantiene en efectivo o depositado en una entidad financiera.
Consultado expresamente sobre si ambas decisiones encarecen la disponibilidad de dinero que tiene una persona para desarrollar sus actividades, el economista respondió: “No, no encarece ninguna de las dos operaciones”.
“La Resolución 142 tiende a hacer transparente el mercado, el sistema de régimen flexible”, afirmó.
En el caso de la esterilización, añadió, su finalidad es evitar que aumente la cantidad de bolivianos en circulación más allá de lo previsto por el programa monetario.
Así, para Irusta, el efecto más inmediato que puede percibir la población no está en una reducción de sus bolivianos, sino en las nuevas condiciones para acceder al dólar y en el precio al que las entidades financieras estén dispuestas a venderlo.
La Resolución 142 y la Reserva Monetaria Ampliada fueron aprobadas el mismo 24 de septiembre, que responden a objetivos diferentes: una modifica las reglas del mercado cambiario y la otra actúa sobre la liquidez del sistema financiero.

SourceEl Diario

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