El comercio, la integración energética y la seguridad fronteriza marcarán el encuentro entre los presidentes Rodrigo Paz y José Antonio Kast, previsto para este viernes en La Paz.
La reunión busca impulsar acuerdos bilaterales en medio de una relación condicionada por décadas de diferencias diplomáticas y la demanda marítima boliviana.
Paz defendió la necesidad de priorizar el desarrollo y las oportunidades económicas frente a los conflictos históricos. “El pasado fue conflicto, el presente y el futuro tiene que ser desarrollo”, afirmó durante un acto en Palacio de Gobierno, antes de la llegada del mandatario chileno.
La visita de Kast se concentrará en una jornada de reuniones bilaterales y ampliadas, con la previsión de suscribir acuerdos y emitir un pronunciamiento conjunto. Según el Gobierno boliviano, las delegaciones trabajarán sobre 11 puntos relacionados con comercio, producción, infraestructura, energía y seguridad.
La agenda contempla modernizar el Acuerdo de Complementación Económica 22, facilitar el tránsito de exportaciones bolivianas por puertos chilenos, fortalecer los corredores bioceánicos y mejorar la logística de carga. También incluye interconexión eléctrica, conectividad digital mediante el cable de fibra óptica Humboldt y cooperación minera.
En seguridad, ambos países prevén abordar el combate al narcotráfico y al crimen organizado, el control fronterizo y la recuperación de vehículos robados. El transporte de hidrocarburos y la cooperación institucional completan los asuntos prioritarios.
Paz destacó la importancia de mantener condiciones favorables para los bolivianos que comercian con Chile o cruzan la frontera por motivos laborales. Según el mandatario, más de 60.000 ciudadanos se trasladan al país vecino para trabajar, especialmente durante la cosecha de cerezas.
El acercamiento también afronta tensiones por la incautación y destrucción de cargamentos de madera boliviana en puertos chilenos, un caso cuestionado por exportadores nacionales.
Bolivia y Chile carecen de relaciones diplomáticas a nivel de embajadores desde 1978, aunque mantienen vínculos consulares. La reivindicación marítima sigue siendo un tema sensible, pese a los distintos encuentros presidenciales registrados a lo largo de las últimas décadas.
El desafío de ambos mandatarios será lograr que el diálogo se traduzca en compromisos concretos, sin ignorar los asuntos históricos que aún separan a los dos países.



















