La inesperada salida del país del presidente del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), Romer Saucedo, abrió un nuevo escenario de incertidumbre en la administración de justicia boliviana. Frente a esta situación, la decana Rosmery Ruiz asumió provisionalmente la conducción de la institución y convocó a los magistrados a una reunión extraordinaria para este miércoles.La convocatoria tiene como propósito evaluar las consecuencias institucionales de la decisión de Saucedo, quien comunicó que abandonó territorio nacional acompañado de su esposa y sus tres hijos, debido a lo que considera una situación de riesgo para su integridad y la de sus familiares.
Ruiz reconoció que la noticia causó sorpresa dentro del tribunal y sostuvo que corresponde a la Sala Plena analizar el caso y establecer las determinaciones que permitan garantizar la continuidad de las actividades jurisdiccionales. La decana aclaró que la ausencia del presidente no deja acéfala a la institución, puesto que la normativa contempla la asunción temporal de sus funciones por parte de quien ocupa el decanato.En su pronunciamiento público, Saucedo expuso una serie de denuncias sobre presuntas presiones políticas, amenazas y falta de garantías judiciales. También manifestó su temor a que puedan iniciarse procesos en su contra mediante la utilización de pruebas presuntamente preparadas para comprometerlo. Aseguró que salió del país sin tener causas abiertas y vinculó sus preocupaciones con el asesinato del decano del Tribunal Agroambiental, Víctor Hugo Claure, ocurrido en Santa Cruz.
El magistrado también dejó establecido que su decisión de permanecer fuera de Bolivia no representa una renuncia a la Presidencia ni a su condición de autoridad electa. Considera que el TSJ cuenta con el número suficiente de integrantes para continuar sesionando y condicionó su retorno a la existencia de garantías para su seguridad.
El caso adquiere particular relevancia porque Saucedo tenía previsto dejar la Presidencia en enero de 2027, cuando debía producirse el relevo institucional en favor del magistrado Carlos Ortega, elegido para sucederlo.La sesión extraordinaria deberá determinar cómo se desarrollará la conducción del tribunal mientras persista la ausencia de su principal autoridad.La salida de Romer Saucedo de Bolivia, junto a su esposa y sus hijos, provocó una reacción inmediata en el máximo tribunal. La Sala Plena deberá definir los pasos institucionales ante la ausencia de su titular.
Redacción Central/El Periódico/04-11-2026.- La inesperada salida del país del presidente del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), Romer Saucedo, abrió un nuevo escenario de incertidumbre en la administración de justicia boliviana. Frente a esta situación, la decana Rosmery Ruiz asumió provisionalmente la conducción de la institución y convocó a los magistrados a una reunión extraordinaria para este miércoles.
La convocatoria tiene como propósito evaluar las consecuencias institucionales de la decisión de Saucedo, quien comunicó que abandonó territorio nacional acompañado de su esposa y sus tres hijos, debido a lo que considera una situación de riesgo para su integridad y la de sus familiares.
Ruiz reconoció que la noticia causó sorpresa dentro del tribunal y sostuvo que corresponde a la Sala Plena analizar el caso y establecer las determinaciones que permitan garantizar la continuidad de las actividades jurisdiccionales. La decana aclaró que la ausencia del presidente no deja acéfala a la institución, puesto que la normativa contempla la asunción temporal de sus funciones por parte de quien ocupa el decanato.
En su pronunciamiento público, Saucedo expuso una serie de denuncias sobre presuntas presiones políticas, amenazas y falta de garantías judiciales. También manifestó su temor a que puedan iniciarse procesos en su contra mediante la utilización de pruebas presuntamente preparadas para comprometerlo. Aseguró que salió del país sin tener causas abiertas y vinculó sus preocupaciones con el asesinato del decano del Tribunal Agroambiental, Víctor Hugo Claure, ocurrido en Santa Cruz.
El magistrado también dejó establecido que su decisión de permanecer fuera de Bolivia no representa una renuncia a la Presidencia ni a su condición de autoridad electa. Considera que el TSJ cuenta con el número suficiente de integrantes para continuar sesionando y condicionó su retorno a la existencia de garantías para su seguridad.
El caso adquiere particular relevancia porque Saucedo tenía previsto dejar la Presidencia en enero de 2027, cuando debía producirse el relevo institucional en favor del magistrado Carlos Ortega, elegido para sucederlo.
La sesión extraordinaria deberá determinar cómo se desarrollará la conducción del tribunal mientras persista la ausencia de su principal autoridad.



















