Las cosas seguirán igual. Bolivia retomará relaciones diplomáticas con Chile solo si este país acceder a resolver el conflicto marítimo. Así lo afirmó ayer el presidente Luis Arce, una semana después de que su par chileno, Gabriel Boric, lo invitara a dialogar sobre ese asunto.
“El derecho al mar de Bolivia es un derecho irrenunciable e imprescriptible, sobre el territorio que le dé acceso al océano Pacífico y su espacio marítimo”, dijo del mandatario boliviano, en los actos por el Día del Mar, tal como lo establece la Constitución.
“Por ello, el restablecimiento de relaciones diplomáticas solo se podrá dar en el marco de la solución al tema marítimo pendiente. Chile es consciente que el encierro boliviano es una de sus faltas internacionales más graves y que el inmenso daño que ha cometido en 1879 está en la conciencia internacional”, agregó.
Arce añadió que, tras la asunción de Boric, confía en que Chile pondrá fin al enclaustramiento marítimo boliviano. “Hacemos votos para que, bajo el liderazgo del hermano presidente Gabriel Boric, se ponga fin al enclaustramiento del pueblo boliviano, una herida abierta en nuestra patria grande, desde hace 143 años”, señaló.
Sobre el fallo de la Corte Internacional de Justicia de La Haya (CIJ), que desestimó la demanda boliviana en 2018, dijo que, “lejos de las interpretaciones derrotistas”, este “abrió un nuevo escenario en el diálogo bilateral” y abrió una nueva “fase de acercamiento, basado en la integración de los pueblos hermanados, a través del diálogo, la cooperación y la complementariedad”.



















