El sistema de salud en la Región Autónoma del Chaco enfrenta un problema común que golpea a los tres municipios, Yacuiba, Villa Montes y Caraparí, la falta de personal para la atención médica especializada y para emergencias. Estas falencias son atribuidas a los gobiernos municipales, porque no han renovado contratos del personal en salud. Los alcaldes argumentan que no hay recursos económicos para contratar a más profesionales y culpan al Ministerio de Salud por no cubrir esos ítems. Y finalmente, quienes cargan con las consecuencias son los pacientes, quienes se ven obligados a buscar atención médica privada o a esperar que mejore la situación.
Tres municipios los mismos problemas
El director del Hospital Rubén Zelaya de Yacuiba, Oscar Aliaga, retiró que la atención en ese nosocomio ha colapsado. La situación empeoró con el recorte del 50% del personal que solía tener.
“Nos han propuesto que suspendamos las especialidades de Neonatología y Traumatología, pero esto no es sencillo, ¿qué va a pasar cuando nazca un bebé prematuro? tenemos que atenderlo, porque el Hospital San Juan de Dios tampoco tiene espacio”, indicó, al admitir que por la falta de especialidades en el Hospital de Yacuiba, se han visto obligados a derivar a pacientes a Santa Cruz, Potosí o Tarija.
Aliaga lamentó cómo el personal se ha ido reduciendo en el nosocomio. Por ejemplo, de 12 bioquímicos 8 tenían contrato municipal y los 8 han sido despedidos en abril, quedándose solo con cuatro, que deben distribuirse en todos los turnos. Similar situación pasó con las farmacéuticas, que tenían contrato municipal y fueron despedidas.
El director del Hospital Rubén Zelaya asegura que el Servicio Departamental de Salud (Sedes) tiene conocimiento de esta emergencia, pero por el momento la única respuesta que ha enviado es: “ya lo vamos a solucionar”.
En cuanto a la observación de Control Social sobre las horas de trabajo que cumplen los médicos, que supuestamente es de seis horas, Aliaga negó tal situación y recalcó que hay médicos y enfermeras que cumplen hasta 12 horas de trabajo.
“En el Hospital deberíamos ser 350 para dar una buena atención, pero somos 150”, lamentó.
En el Hospital Virgen de Guadalupe de Caraparí el ambiente no es distinto. El director Vigabriel Gallardo explicó que solo cuentan con dos choferes, un médico, una licenciada y un auxiliar de enfermería en el servicio de emergencias, que deben atender a los pacientes derivados del área dispersa.
“Nuestra ambulancias son las que más recorren la red. Viajan todos los días a Sucre, Santa Cruz o Tarija. Si se deterioran, no sabemos si habrá posibilidad de reponerlas”, advirtió.
Desde el Hospital de Caraparí indicaron que aproximadamente 60 contratos municipales se encuentran pendientes, distribuidos entre choferes, personal de limpieza y enfermería, siendo el Hospital Virgen de Guadalupe el más afectado. “La falta de personal representa una brecha importante en la atención médica, además de un riesgo administrativo”, advirtió la Red de Salud.
En Villa Montes los trabajadores en salud explotaron contra el alcalde, Rubén Vaca, a quien culpan por el “abandono y desorden” en el que se halla la salud pública en ese municipio.
“Esta crisis no es casual. Es el resultado directo de años de incompetencia administrativa de una autoridad municipal incapaz incluso de coordinar un simple ítem ministerial. Las consecuencias son dramáticas y conocidas por todos: un sistema que funciona al borde del colapso permanente”, reclamaron a través de un manifiesto público.
En ese documento exigieron al Alcalde que como autoridad cumpla su rol en salud y evite el desabastecimiento de medicamentos, de insumos de laboratorio, de material de limpieza, haga el mantenimiento a los vehículos del Hospital y centros médicos, para garantizar el traslado de pacientes y personal médico.
Así, luego de recibir más de 13.954 millones de bolivianos entre 2005 y 2024, por concepto de renta petrolera, en la Región Autónoma del Chaco sus autoridades no pueden garantizar una atención eficiente a sus pacientes, obligándolos a viajar por kilómetros y kilómetros en busca de sanar sus dolencias.
Derivaciones
Por la falta de especialistas en el Hospital de Yacuiba, los pacientes han sido derivados a Santa Cruz, Potosí o Tarija
Un conflicto político que afecta a salud
Yacuiba tiene dos hospitales, el Rubén Zelaya manejado por la Alcaldía y el Fray Quebracho manejado por el Gobierno Regional. Este último tiene personal y equipamiento nuevo, pero su atención no es continua, debido a que faltan trámites administrativos para su funcionamiento.
El director del Hospital Rubén Zelaya, Oscar Aliaga, lamentó la falta de coordinación que existe con el otro nosocomio, debido a rencillas entre Carlos Brú y José Luis Ábrego.
“He hecho las notas a todo el mundo, al director del Sedes, a la Asamblea Regional, al Ejecutivo Regional, Comité Cívico, Defensor del Pueblo, para que conozcan esta situación. Y la respuesta que recibí es que si me prestan personal, pongo en riesgo la atención del Fray Quebracho”, lamentó.



















