Pesa 582 toneladas y atrapará un ‘sol artificial’: el monumental hito de China para dominar la energía del futuro

China quiere liderar la energía procedente de la fusión nuclear y en las últimas semanas ha dado un paso de gigante para lograrlo: ha completado con éxito las pruebas de un imán superconductor. Pero no es uno cualquiera: es el más grande jamás construido para una reactor de fusión, como explicaba la Academia China de las Ciencias (CAS).

Para hacernos a la idea de lo colosal de lo que ha fabricado China por su cuenta, tiene 1,3 veces más volumen y tres veces más capacidad de almacenar energía que su equivalente del ITER (International Thermonuclear Experimental Reactor), el gran proyecto internacional de fusión en construcción en Francia. Como curiosidad: en el proyecto ITER también participa China junto con otros 35 países.

El enorme nuevo imán chino. Tras seis años de desarrollo, 47 patentes y 14 estándares técnicos como recoge CGTN, el Instituto de Física de Plasma del CAS anunciaba en Hefei el logro, que se enmarca dentro del proyecto chino Centro Integral de Investigación para la Tecnología de Fusión (CRAFT) de «sol artificial». El conjunto consta de dos bobinas: un imán de campo toroidal que actúa como una jaula magnética y un solenoide central que sirve como encendedor.

Este nuevo imán superconductor de campo toroidal tiene forma de D, pesa 582 toneladas de peso y sus estratosféricas dimensiones son 21 metros de largo, 12 de ancho y 3,3 de alto, según detalla la Academia China de Ciencias. Según un informe del SCMP , el imán fue diseñado para una corriente nominal de 46,5 kiloamperios, pero superó con éxito las pruebas a 60 kiloamperios.

Por qué es importante. Porque este imán es una pieza clave para que un reactor de fusión funcione: su misión es la de generar el campo magnético que mantiene el plasma (a más de 100 millones de grados Celsius) suspendido en el centro del reactor sin tocar las paredes, protegiendo así la estructura del calor extremo. Así pues, ese «sol artificial» en miniatura queda atrapado dentro de una jaula metálica con forma de rosquilla, lo que permite generar electricidad.

Que China por sí sola haya fabricado y probado un componente de este calibre con materiales producidos íntegramente en su país refuerza su candidatura a liderar una carrera tecnológica que históricamente dominaban principalmente proyectos occidentales.

Contexto. China lleva décadas invirtiendo en tecnología de fusión superconductora. En la década de los 90, el gigante asiático transformó el tokamak ruso T-7 en el HT-7. Después, en 2006 puso en marcha el Tokamak Superconductor Avanzado Experimental (EAST) , el primer tokamak totalmente superconductor del mundo, que en enero de 2025 batió un récord mundial al ser capaz de mantener el plasma en estado estacionario de alto confinamiento durante 1.066 segundos.

Sourcexakata

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