El sector del transporte pesado expresó nuevamente su preocupación por las dificultades para acceder al diésel. Sus representantes consideran que la provisión del combustible aún no se ha regularizado, pese a los anuncios realizados por el Gobierno, y sostienen que la situación continúa afectando la actividad del autotransporte.
Redacción Central/El Periódico/06-08-2026.- La distribución de diésel volvió a generar cuestionamientos por parte del transporte pesado, sector que señala que las dificultades para abastecerse del combustible continúan presentes en distintos puntos del país y siguen repercutiendo en el desarrollo de sus operaciones.
El ejecutivo del transporte pesado, Gabriel Pérez, manifestó que las condiciones observadas en los surtidores no coincidirían con los anuncios realizados por las autoridades nacionales respecto a una presunta normalización del suministro. Según indicó, los transportistas continúan enfrentando demoras prolongadas para acceder al combustible, situación que, a su criterio, repercute en los costos y en el cumplimiento de los itinerarios de carga.
De acuerdo con la versión expuesta por el dirigente, en algunos puntos de abastecimiento los conductores llegarían a permanecer varias horas en espera antes de poder cargar diésel. Añadió que este escenario seguiría registrándose en diferentes regiones del país, pese a los compromisos asumidos por el Gobierno para mejorar la provisión.
Pérez también convocó a los medios de comunicación a constatar directamente el panorama en los surtidores de Tarija, con el objetivo de verificar las condiciones en las que los transportistas realizan las filas para abastecer sus unidades.
Las observaciones del sector se producen en un contexto en el que el abastecimiento de combustibles continúa siendo motivo de preocupación para distintas actividades económicas, especialmente aquellas que dependen del transporte terrestre para el traslado de mercancías y productos. Empresarios y transportistas han advertido en reiteradas oportunidades que las demoras en la carga de diésel generan retrasos en la logística, incrementan los costos operativos y reducen la disponibilidad de las unidades para cumplir con los servicios programados.
Hasta el momento, el Gobierno nacional ha informado en diversas ocasiones sobre acciones orientadas a reforzar la importación y distribución de combustibles con el propósito de normalizar el abastecimiento. Sin embargo, desde el transporte pesado sostienen que la situación aún no reflejaría una mejora suficiente en los surtidores y consideran necesario que las medidas anunciadas se traduzcan en una reducción efectiva de las filas y de los tiempos de espera que, según el sector, continúan afectando la actividad cotidiana de los transportistas.



















