Policías y productores campesinos se enfrentaron en Beni durante un operativo destinado a despejar el bloqueo instalado en el puente San Pablo, en protesta contra el incremento del precio del diésel para determinados sectores.
Los agentes antimotines utilizaron gases lacrimógenos mientras los manifestantes resistieron el desalojo. Después de varias horas, el contingente policial consiguió liberar la vía y permitir nuevamente el paso de vehículos.
El operativo se desarrolló con presencia militar, aunque los efectivos de las Fuerzas Armadas no intervinieron directamente en el enfrentamiento.
Las autoridades no difundieron inicialmente un balance de detenidos o lesionados. Representantes de los productores reportaron personas heridas durante los incidentes.
La protesta se convirtió en uno de los primeros desafíos abiertos al estado de excepción vigente y refleja la tensión provocada por el nuevo esquema de precios del combustible y los problemas de abastecimiento que enfrenta el país.



















