El presidente de YPFB, Sebastián Daroca, afirmó que la diferencia entre el costo de importación de combustibles y el precio de venta en el mercado interno se convirtió en un problema estructural para la estatal petrolera y para la economía boliviana.
Daroca explicó que importar un litro de diésel tiene un costo directo cercano a Bs 15 o Bs 16 y que, al sumar impuestos, el valor se aproxima a Bs 18, mientras el precio mayorista interno se mantiene por debajo de ese nivel.
La diferencia debe ser cubierta mediante mecanismos de financiamiento y apoyo del Tesoro General de la Nación, lo que genera una presión considerable sobre las cuentas públicas.
En ese contexto, el Decreto Supremo 5683 elevó de Bs 1.000 millones a Bs 2.000 millones el respaldo financiero destinado a apoyar las compras de crudo y derivados que realiza YPFB.
El ejecutivo sostuvo que la empresa continúa comprando combustible para cubrir la demanda nacional, aunque advirtió que el esquema de precios requiere soluciones de mayor alcance para ser sostenible.



















