El 1 de noviembre de 2018 comenzó la venta de Súper Etanol 92. Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) reconoció que tiene una inserción muy baja en el mercado, porque sólo llegó a 1,5%. Además, la petrolera informó que a partir de este año subirá del 8% al 10% la cantidad de etanol que se mezcla en la gasolina especial. Incluso podría llegar al 20% en el oriente del país.
“Cuando se lanzó el etanol -que al final es una gasolina ron 92- se le puso un nombre como Etanol (92) y la gente cree que sólo está metiendo alcohol al auto. Entonces, la inserción de la gasolina en el mercado fue bastante baja, del 1,5%. No podemos comprar más alcohol para este combustible porque no tiene inserción”, declaró el presidente Armin Dorgathen Tapia durante la socialización del Programa de Inversión Sectorial en Hidrocarburos 2023.
El Súper Etanol 92 se comercializa en el mercado boliviano desde el pasado 1 de noviembre con un 12% de etanol. En cambio, la gasolina especial tenía una mezcla del 8% hasta el año pasado. “El etanol es un complemento, un biocombustible, lo utilizamos bastante. Este año subimos del 8% de mezcla al 10% (en la gasolina especial). Esto lo incrementamos a final del año (2022) y su efecto se verá el 2023”, agregó el presidente de la petrolera estatal.
En el informe, Dorgathen reveló que el año pasado tenían proyectado comprar 160 millones de litros de etanol, pero al final sólo adquirieron 140 millones. “Probablemente hubiéramos cumplido la meta de 160, pero el paro de Santa Cruz (que se realizó en noviembre) no permitió que se pueda cumplir la meta. El objetivo de este año es llegar a los 180 millones, a 190 millones de litros. El objetivo es poder usar mayormente los biocombustibles”, afirmó.
Incluso -aseguró- el uso del alcohol anhidro “es importante”. “Preferimos usar etanol a un combustible fósil, estamos analizando poder subir (…) al 20% (la mezcla de etanol) en el oriente para poder ver cómo funciona el rendimiento y de ahí poder ir extrapolando. Entendemos que aquí (en La Paz) es diferente el rendimiento por la cantidad de oxígeno que se pueda mezclar”.
En su informe -agregó- que la subvención de diésel llegó a los 1.163 millones de dólares y que el 40% se va a Santa Cruz. “Este diésel va al agro, a la ganadería, al transporte y a desarrollar este modelo económico cruceño que es impulsado desde YPFB”, dijo. También explicó que el apoyo a la gasolina es de 550 millones de dólares. Entre ambos, la subvención de los hidrocarburos llegó a 1.713 millones de dólares.
“Este es un regalo del Estado para todos en una condición adversa y de guerra (entre Rusia y Ucrania). Mantuvimos este precio, que pudo haber aumentado, esto nos permite tener una de las inflaciones más bajas de la región o la segunda más baja del mundo”, agregó el presidente de la petrolera boliviana.
El exministro de Hidrocarburo Álvaro Ríos advirtió que el etanol “no logró sus objetivos deseados cuando se lanzó el programa” y enumeró tres factores. El primero es que YPFB no tomó los suficientes volúmenes de etanol disponibles en el mercado porque no lo mezcló con la gasolina a tiempo.
El segundo tema tiene que ver con la información que se brindó al principio. Según la exautoridad, no se habló de los beneficios del combustible. “Hay cierta parte de la población que aún le tiene miedo al etanol. Hay que decir a la población que una mezcla hasta el 12% de esta sustancia en casi en el 100% de los vehículos de Bolivia no tiene ningún efecto. Es más, por el octanaje, favorece al país, genera empleo y reduce los subsidios”.
Como tercer punto mencionó que toda la gasolina importada y producida nacionalmente debería mezclarse hasta un 12% con etanol. Sin embargo, advirtió riesgos de una mezcla al 20%. “Mire los catálogos de una mayoría de los vehículos en Bolivia. Algunos de ellos pueden tomar un poco más de mezcla, pero no todos. Hay que ser muy cuidadoso de cómo se vende esta gasolina porque algunos coches, en sus especificaciones, no toleran (una mezcla del 20%). Cada marca es diferente”.
Por ejemplo, mencionó que en Paraguay y Brasil la gasolina se vende con una mayor mezcla de etanol. Pero está acompañada de una campaña de información.
“Están destinados a vehículos que pueden tolerar una mayor cantidad de etanol como por ejemplo flex fuel (vehículos de combustible flexible)”, afirmó. Estos coches están diseñados para funcionar con gasolina o mezclas de gasolina-etanol de hasta un 85%. De no ser por algunas modificaciones en la máquina y del sistema de combustión son idénticos a los vehículos que funcionan sólo con gasolina convencional.
“Hay que tener cuidado -advirtió Ríos- porque el mucho etanol en algunos vehículos puede causar algunos daños, como secar más rápido las gomas y las empaquetaduras. Hay que adecuarse al parque automotor de Bolivia y ese puede tolerar un 12%”, afirmó.
Las inversiones
Detalle YPFB y las operadoras invertirán 669 millones de dólares está gestión. El 48% corresponde a la actividad de exploración en la perspectiva de reponer e incrementar las reservas de hidrocarburos. Las filiales y subsidiarias de YPFB tienen un monto programado de inversión de 277,57 millones de dólares que representa el 41% y las empresas operadoras de los contratos de servicios petroleros invertirán el 10% equivalente a 64,58 millones.



















