Carlos Schlink, miembro de la comisión de transición del alcalde electo Carlos “Mamén” Saavedra, denunció la falta de información oficial y calificó la situación financiera de la Alcaldía de Santa Cruz como “desastrosa”.
Según explicó, el municipio arrastra múltiples compromisos pendientes, entre ellos el pago del servicio de recojo de basura, sueldos y salarios, además de una deuda flotante correspondiente a 2025 que asciende a Bs 650 millones. A esto se suma una deuda no registrada de gestiones anteriores (2016-2021) estimada en Bs 600 millones, y obligaciones del actual periodo administrativo que rondarían los Bs 1.300 millones.
“Este es el panorama en el que se encuentra la Alcaldía: tenemos un déficit de 2.500 millones de bolivianos. Ante esto, debemos realizar una reingeniería urgente en todas las áreas y secretarías, priorizando las principales necesidades de la población”, afirmó Schlink.
En ese sentido, señaló que la prioridad inmediata será el pago de sueldos, especialmente en el sector salud. Indicó que la regularización dependerá del flujo de recaudaciones municipales.
Respecto al servicio de recojo de basura, informó que se adeudan aproximadamente ocho meses a la empresa de aseo urbano Piraí, lo que ya estaría generando problemas de salubridad, saturación en hospitales y acumulación de residuos en mercados. Asimismo, mencionó que la poda de árboles es otra necesidad urgente que deberá atenderse conforme existan recursos disponibles.
El dinero que ingresa se destina a pagos no prioritarios
Schlink reiteró la gravedad de la situación económica y cuestionó el destino de los recursos actuales. “Los pocos ingresos que se están recaudando se desvían a pagos no prioritarios, como cámaras, cuando hay necesidades más urgentes en la ciudad”, sostuvo.
Otro punto crítico identificado es el sistema de recaudación municipal. El funcionario aseguró que no cuentan con información completa, aunque ya se realizan gestiones con instancias del Estado para acceder a bases de datos que permitan normalizar el sistema.
En relación con el registro tributario, denunció una posible manipulación del RUAT y anunció una investigación sobre bienes municipales y eventuales irregularidades durante la gestión del actual alcalde, Jhonny Fernández. “Se pondrá en evidencia a quienes hayan incurrido en estos hechos”, advirtió.
¿Proyección irreal de ingresos?
Schlink también cuestionó las proyecciones de ingresos realizadas por la actual administración, señalando que se generaron expectativas irreales. Indicó que se había proyectado un superávit de hasta Bs 1.000 millones para 2025, cuando en realidad existiría un margen mínimo, lo que derivó en compromisos sin respaldo financiero, como el bono escolar.
“Se habló de 71 millones de bolivianos para el bono escolar, pero esos recursos no existen. Están en el papel, pero no hay financiamiento real”, lamentó.



















