Para este viernes está fijada la reunión de socialización del proyecto hidroeléctrico El Carrizal, en donde el Comité Impulsor busca explicar los beneficios de esta megaobra, sin embargo, desde el Comité de Defensa del río Pilcomayo ratifican su postura de oponerse a esta iniciativa por el impacto ambiental, además que exigen conocer el proyecto a diseño final, pues esa será su postura en este encuentro.
El representante del Comité de Defensa del río Pilcomayo, Cimel Sánchez, señaló que el pueblo Weenhayek se encuentra en emergencia y ha fijado una posición de rechazo al proyecto El Carrizal hasta que se presente el proyecto a diseño final y los estudios de impacto ambiental por esta obra.
Sánchez calificó de “burla” el proyecto de El Carrizal, del que actualmente socializan sin transparentar la documentación respectiva a esta obra.
Manifestó que el Comité de Defensa tiene un documento técnico con argumentos sólidos sobre el impacto ambiental negativo que implica la ejecución de este proyecto, tanto por la reducción del caudal al río Pilcomayo, como para la fauna ictícola.
En esa misma línea, cuestionó la postura que ha adoptado el Comité Cívico apoyando la ejecución de este proyecto, cuando deberían ser neutrales, más cuando se advierte del daño ambiental y el impacto que va a tener en miles de familias indígenas en la que su subsistencia depende del río Pilcomayo.
El Carrizal es considerado uno de los proyectos hidroeléctricos más ambiciosos proyectados para el sur de Bolivia. La iniciativa contempla una inversión cercana a los 1.300 millones de dólares y plantea la construcción de una presa de aproximadamente 160 metros de altura sobre el río Camblaya, en la frontera natural entre Tarija y Chuquisaca.
Según los impulsores de la obra, el complejo tendría capacidad para generar alrededor de 360 megavatios (MW) de energía eléctrica y permitiría habilitar sistemas de riego para cerca de 90.000 hectáreas agrícolas en la región del Chaco.



















