Enojo por las tarifas, advierten la toma de las oficinas de Cosaalt y SETAR

Las denuncias por presuntos incrementos en las facturas de servicios básicos se han multiplicado en Tarija. Usuarios de distintos barrios reportan cobros superiores a los habituales tanto en agua potable y alcantarillado como en energía eléctrica, situación que ha generado preocupación e incertidumbre en la población. Mientras las instituciones responsables aseguran que no existen incrementos generalizados y atribuyen las variaciones al consumo o a nuevas estructuras tarifarias previamente aprobadas, las juntas vecinales advierten falta de socialización y exigen mayor transparencia.

La polémica se centra principalmente en la Cooperativa de Servicios de Agua y Alcantarillado de Tarija (Cosaalt), que desde mayo comenzó a aplicar una actualización tarifaria que ha generado una ola de reclamos ciudadanos. Pero además se pone en la mira a Servicios Eléctricos de Tarija (Setar).

Dudas del nuevo tarifario

El presidente de la Federación Departamental de Juntas Vecinales (Fedjuve), Ronald Garnica, informó que vecinos de distintos distritos han reportado facturas que en algunos casos se duplicaron o triplicaron respecto a meses anteriores.

Los usuarios cuestionan principalmente la aplicación de un nuevo estudio tarifario que, según denuncian, no fue suficientemente socializado entre la población antes de entrar en vigencia.

Sin embargo, desde Cosaalt rechazan que exista un incremento general de tarifas. El gerente de la cooperativa, Benito Castillo, explicó que la nueva estructura incorpora una categoría doméstica solidaria destinada a beneficiar a aproximadamente 18.000 usuarios de menor consumo.

Según explicó, hasta abril los primeros 10 metros cúbicos de agua tenían un costo cercano a los 44 bolivianos, mientras que ahora ese mismo volumen se factura en alrededor de 31 bolivianos, evidenciando una disminución. El incremento se aplica de manera gradual para los usuarios que superan determinados niveles de consumo.

Castillo sostuvo que la medida busca promover el uso eficiente del agua y se encuentra alineada con políticas nacionales de preservación del recurso hídrico.

La autoridad señaló además que buena parte de los reclamos provienen de usuarios con consumos elevados, algunos superiores a los 100, 200 e incluso 400 metros cúbicos mensuales. Tras las inspecciones realizadas, aseguró que en aproximadamente el 80% de los casos se detectaron fugas internas en los domicilios.

Uno de los puntos que más controversia ha generado es el costo del servicio de alcantarillado. Cosaalt explicó que este equivale al 50% del valor facturado por consumo de agua potable. En consecuencia, cuando el consumo aumenta por exceso o fugas, el monto correspondiente al alcantarillado también se incrementa automáticamente.

Garnica reconoció que la Fedjuve participó de reuniones de socialización, aunque aclaró que estas no implicaban una aprobación formal de la nueva estructura tarifaria. Frente a esta situación, aseveró, que han enviado cartas a Cosaalt exigiendo que puedan realizar una socialización en los 13 distritos de la ciudad de Tarija.

Setar y la futura actualización

Las críticas también alcanzan a Setar, donde usuarios denuncian variaciones inesperadas en sus facturas mensuales.

El dirigente vecinal Rodrigo Castillo señaló que diariamente reciben reclamos relacionados con presuntas irregularidades en la lectura de medidores y diferencias significativas entre consumos registrados en meses consecutivos. En esa línea, ha advertido con realizar la toma de las instituciones, tanto Setar como Cosaalt si es que se no se corrigen estos errores.

Existen casos en los que las facturas habrían pasado de montos cercanos a los 80 bolivianos a superar los 700 bolivianos, situación que genera desconfianza entre los consumidores.

Desde Setar aclararon que actualmente las tarifas eléctricas permanecen congeladas por normativa nacional y que la estructura tarifaria vigente continuará sin modificaciones al menos hasta octubre de 2026.

La empresa atribuye las variaciones reportadas a incrementos reales de consumo o a situaciones particulares que deben ser analizadas caso por caso mediante la Oficina de Defensa del Consumidor.

No obstante, el debate se intensificó tras las declaraciones del exdiputado Edwin Rosas, quien recordó que Setar contrató el pasado 10 de abril a una empresa especializada para desarrollar un nuevo estudio tarifario, proceso que se realiza cada cuatro años.

Según Rosas, la consultoría tiene un costo de aproximadamente 700.000 bolivianos y contempla la elaboración de una nueva estructura tarifaria para la empresa distribuidora.

El exlegislador expresó preocupación porque, a pocos meses de iniciado el trabajo técnico, todavía no se habrían realizado reuniones amplias con juntas vecinales ni organizaciones de usuarios.

Asimismo, recordó que el primer borrador debía ser presentado el 31 de mayo y advirtió que, si el proceso no es socializado oportunamente, la población podría enfrentarse a futuras modificaciones tarifarias sin conocer previamente sus alcances.

Sourceel pais

ÚLTIMAS NOTICIAS