La falta y escasez de combustible obliga a las empresas de turismo a cancelar recorridos hacia el salar de Uyuni y las lagunas de colores, lo que genera serios daños a uno de los principales centros turísticos del país. Este conflicto se produce justo cuando el sector esperaba recuperarse durante el feriado largo por las fiestas patrias.
“Afecta a Potosí y al municipio turístico de Uyuni. Varias empresas han tenido que paralizar sus actividades y, principalmente, los recorridos turísticos al salar de Uyuni, debido a que no existe combustible», afirmó el responsable de Turismo del Gobierno Autónomo Departamental de Potosí Dieter Murillo.
Según explicó, los reportes muestran una situación cada vez más crítica. “Las filas de combustible son bastante largas. Inclusive algunos señalan que alcanzan más de tres kilómetros. Las gasolineras normalmente están en las orillas de la ciudad y muchas de estas filas ya llegaron hasta el centro de Uyuni. Este tema es muy alarmante, sobre todo con este feriado largo que se viene”, advirtió.
Cada circuito turístico de tres días y dos noches requiere entre 180 y 210 litros de combustible por vehículo, un volumen que actualmente resulta imposible de conseguir para muchos operadores. “El combustible es el principal motor para poder realizar la prestación de los servicios turísticos en el salar de Uyuni. Muchas empresas y transportadores de servicios turísticos cancelan los recorridos porque no tienen el combustible necesario”, lamentó Murillo.
La situación llega cuando el sector comenzaba a recuperarse después de los 53 días de bloqueos que afectaron severamente la llegada de visitantes. “No solo nos afecta la falta de combustible, sino también los 53 días de bloqueos que hemos tenido. Paulatinamente el sector se estaba recuperando; incluso se hablaba de una reactivación del 30 %, pero este problema vuelve a perjudicar a todos los emprendimientos que viven del turismo”, sostuvo.
Mientras las autoridades describen el impacto económico, quienes permanecen en las filas cuentan una realidad mucho más dura. Medios locales y redes sociales recogen varios testimonios. “¿Cómo podemos seguir así? Cuatro cuadras de puros Toyota Land Cruiser de turismo (los únicos que ingresan al salar). Claro, desde el gobierno dice que fomentan el turismo, pero sin gasolina, ¿cómo vamos a operar? Pónganse las manos en el pecho y digan de una vez que no pueden”, reclamó uno de los conductores mientras registraba la larga fila de vehículos.
Otro trabajador asegura que muchos vehículos llevan tres días esperando abastecerse. “Realmente es una vergüenza tener que hacer fila por gasolina durante tres días. Estos vehículos están hace tres días aquí. Avanzan una cuadra y media, se termina la gasolina y tienen que seguir haciendo fila. Es increíble”, expresó. El conductor relató que la fila ya atraviesa buena parte de la ciudad. “Actualmente la fila ya se encuentra en el centro, justamente por el mercado de Antofagasta. Las filas son tremendas en Uyuni por falta de combustible. Uyuni vive del turismo y necesitamos combustible», afirmó.
Otro chofer recordó que la ciudad no solo abastece a los operadores turísticos. “Uyuni es un punto muy importante de abastecimiento porque hay pequeños pueblos al otro lado del salar, hacia el sur, en la frontera”, señaló.
A pocos metros de esa fila, otro transportista resume el desgaste físico y emocional que implica esperar durante días por algunos litros de combustible. “Sin gasolina no se puede estar. No se puede estar con la familia, nada. Todos los días tenemos que estar detrás del surtidor. Es una pena, una lástima», dijo. Las condiciones de espera tampoco son las mejores. “No hay dónde ir al baño, no hay dónde ducharse y tenemos que estar aquí pendientes de los camiones, porque en la noche cualquier cosa te pueden robar. No se puede dejar el camión solo. Aquí estamos. Día tres sin gasolina en Uyuni”, relató.
Mientras los vehículos permanecen detenidos y los turistas ven cancelados sus recorridos, el temor del sector es que la falta de combustible termine por frustrar una de las pocas oportunidades que tenía Uyuni para recuperar la actividad económica tras meses marcados por los bloqueos y la caída del turismo.



















