La minería boliviana atraviesa una etapa marcada por el repunte del valor internacional del oro y la plata, una coyuntura que elevó los ingresos por exportaciones y volvió a poner al sector en el centro de las expectativas económicas del país.
De acuerdo con datos difundidos por el Ministerio de Minería y Metalurgia, las exportaciones minero-metalúrgicas alcanzaron aproximadamente $us 3.900 millones hasta mayo de 2026. El crecimiento estuvo liderado principalmente por la plata y el oro, que concentraron más de siete de cada diez dólares generados por las ventas externas del sector.
La plata representó el 42,8% del valor exportado, mientras que el oro alcanzó el 29,9%. En conjunto, ambos minerales concentran el 72,7% de las exportaciones minero-metalúrgicas durante el periodo reportado.
El viceministro de Política Minera, Walter Landívar, destacó este escenario y planteó el desafío de que el buen momento de los precios internacionales no se limite a un incremento de las exportaciones, sino que se traduzca en mayores inversiones, nuevos proyectos y generación de empleo.
El reto, en ese sentido, es aprovechar el ciclo favorable de los minerales para impulsar una minería que genere mayor actividad económica y contribuya al desarrollo productivo del país.
Más allá de oro y plata
La oportunidad para Bolivia, sin embargo, no estaría concentrada únicamente en los minerales que actualmente lideran las exportaciones. La Autoridad Jurisdiccional Administrativa Minera (AJAM) identificó cinco recursos considerados estratégicos por su potencial: litio, cobre, indio, bismuto y antimonio.
Estos minerales podrían abrir nuevas posibilidades para diversificar la actividad minera y atraer inversiones hacia proyectos de exploración, explotación y aprovechamiento industrial.
El desafío para el país pasa ahora por transformar sus recursos minerales en una plataforma de desarrollo de largo plazo. Para ello, el incremento de los precios internacionales representa una oportunidad, pero también plantea la necesidad de generar condiciones que permitan atraer inversión, desarrollar nuevos proyectos y aumentar el valor agregado de la producción.
Con el oro y la plata marcando el ritmo de las exportaciones y una lista más amplia de minerales estratégicos en el horizonte, la minería boliviana enfrenta el reto de convertir un escenario internacional favorable en resultados concretos para la economía y la población.



















