Mientras el ministro de Hidrocarburos y Energías, Marcelo Blanco, responda hoy ante la Asamblea Legislativa por la crisis de los combustibles, miles de conductores de camiones y tractores continuarán esperando diésel en los surtidores.
Blanco será interpelado desde las 10:00 por “contratos, importación y abastecimiento de combustibles”. La fiscalización fue promovida por los diputados Sindy Karina Donaire, Claudia Herbas y Rolando Pacheco.
La autoridad llega a la Asamblea después de pedir disculpas por las largas filas registradas durante semanas, aunque evitó comprometer una fecha para normalizar el suministro. “Yo no acostumbro a dar fechas”, respondió cuando fue consultado sobre cuándo terminaría la escasez.
La presión aumenta
A la crisis de abastecimiento se suma un nuevo frente. La Cámara Boliviana de Hidrocarburos y Energía (CBHE) alertó que la deuda pendiente con empresas del sector supera los $us 300 millones y pidió una reunión urgente con el ministro interino de Economía, Óscar Mario Justiniano.
La CBHE sostiene que las obligaciones impagas afectan la liquidez y restringen inversiones. También cuestiona modificaciones unilaterales de condiciones contractuales y advierte que una nueva Ley de Hidrocarburos tendrá efectos limitados si el Estado no demuestra capacidad para cumplir los compromisos con las compañías que ya operan en Bolivia.
El conflicto también crece alrededor del DS 5676, que estableció un precio referencial superior a Bs 18 por litro de diésel para determinados grandes consumidores. Gremiales y otros sectores reunidos en Cochabamba exigieron su abrogación y anunciaron movilizaciones una vez concluido el Estado de excepción.
La presión llegará también desde Santa Cruz. La Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO) convocó para este jueves 27 de agosto a un congreso extraordinario en Warnes, ampliado a las cámaras agropecuarias del país. El único punto será definir acciones para exigir la abrogación del DS 5676.
“Es un decreto improvisado porque no ha solucionado nada, no desaparecieron las colas”, afirmó el presidente de la CAO, Klaus Frerking.
El problema de fondo
Para el experto en energía Francesco Zaratti, sin embargo, la crisis supera al decreto. Bolivia importa cerca del 95% del diésel que consume y necesita divisas.



















