La autorización para que las refinerías bolivianas importen crudo y comercialicen combustibles a precios de mercado representa un avance hacia un mercado con mayor competencia y puede reducir la presión sobre las divisas del país, asegura el exministro de Hidrocarburos Álvaro Ríos.
Ríos calificó como “positivo” el decreto aprobado por el Gobierno y señaló que la medida permite aprovechar la capacidad instalada de las refinerías nacionales en un momento en que los márgenes internacionales de refinación son elevados.
“Traer crudo conviene mucho porque la refinación aquí es mucho menor”, explicó el exministro, al destacar que la importación de petróleo para procesarlo en el país puede resultar más conveniente que comprar directamente combustibles refinados en el exterior.
Uno de los principales cambios, según Ríos, es que las refinerías podrán competir en el mercado nacional con los importadores privados de gasolina y diésel.
“Las refinerías pueden competir con los importadores de gasolina y diésel”, afirmó.
La posibilidad de comercializar el producto a precios de mercado, agregó, podría permitir que las refinerías nacionales ofrezcan combustibles a un precio competitivo, dependiendo de los costos de adquisición del crudo y del proceso de refinación.
Menos presión sobre los dólares
Ríos sostuvo que el esquema también puede contribuir a reducir la salida de divisas, debido a que Bolivia podría importar petróleo crudo en lugar de comprar directamente combustibles refinados, aprovechando la capacidad de procesamiento instalada en el país.
El exministro explicó que existe una diferencia importante entre el precio del crudo y el de los productos refinados y señaló que, en el contexto actual del mercado internacional, resulta atractivo importar petróleo para refinarlo localmente.
“Es un ahorro en dólares. Por eso la medida es positiva”, sostuvo.
Sin embargo, advirtió que el éxito de este mecanismo dependerá de que las empresas tengan acceso a las divisas necesarias para realizar las compras en el exterior.
“Espero YPFB tenga los dólares o tenga los bolivianos para que vaya al mercado a comprar dólares”, señaló.
Las refinerías privadas también pueden participar
Ríos consideró que el nuevo escenario también abre espacio para las inversiones privadas en refinación. Señaló que el Estado no tendría necesidad de construir nuevas refinerías si existen operadores privados dispuestos a hacerlo y cumplen con las especificaciones técnicas y regulatorias.
Mencionó como ejemplos a refinerías privadas que ya operan en el país y sostuvo que nuevos proyectos podrían incorporarse al mercado siempre que sean competitivos frente a la alternativa de importar combustibles terminados.
“Mientras cumplan especificación técnica, pueden entrar a operar”, afirmó.
A su juicio, el objetivo debería ser que Bolivia pueda refinar internamente siempre que esa actividad resulte económicamente competitiva frente a la refinación internacional.
Una ayuda, pero no la solución a la crisis
Aunque considera que el decreto es un paso importante, Ríos descartó que por sí solo vaya a resolver el problema de abastecimiento que enfrenta Bolivia.
“Es una medida de corto, mediano y largo plazo que va a ayudar a lo que está viviendo Bolivia, que es una profunda crisis de desabastecimiento. No es solución”, puntualizó.
Para el exministro, el cambio más importante es que la nueva normativa comienza a trasladar al mercado parte de las decisiones sobre importación, refinación y comercialización de combustibles.
“Esto introduce competencia”, resumió.
Ríos sostuvo que la medida constituye un avance hacia un esquema en el que la oferta y la demanda tengan un mayor peso en la formación de precios de los carburantes.
El Tesoro asegura que habrá dólares
Uno de los principales interrogantes sobre el nuevo mecanismo es la disponibilidad de divisas para comprar el crudo en el exterior. El ministro de Economía, Cristian Morales, aseguró que el Estado garantizará el flujo de dólares necesario para las importaciones de combustibles.
Morales explicó que YPFB Refinación, que será la encargada de importar el crudo bajo el nuevo mecanismo, cuenta con recursos propios para realizar esas operaciones.
“YPFB Refinación maneja sus propios recursos”, señaló.
El ministro agregó que YPFB Casa Matriz, que hasta ahora concentra la importación de combustibles terminados, también dispone de recursos y que el Tesoro General de la Nación garantizará las divisas necesarias.
“El Tesoro también garantiza que tenemos el flujo de divisas para que podamos llegar a importar los combustibles necesarios”, afirmó Morales.
El ministro recordó además que el Gobierno aprobó semanas atrás un decreto para otorgar un flujo adicional de recursos del Tesoro a YPFB, con el objetivo de dar certidumbre sobre la disponibilidad de fondos para la importación.



















