Entre enero y marzo de esta gestión los precios tuvieron un incremento acumulado de 0,74% en Bolivia, según el informe difundido este jueves por el Instituto Nacional de Estadística (INE).
En marzo el Índice de Precios al Consumidor (IPC) tuvo un aumento de 0,46% en comparación a febrero, según el boletín.
En el primer trimestre de la pasada gestión, Bolivia registró una inflación acumulada negativa de -0,19%. En marzo del 2023, el IPC fue de -0,08%.
El tomate fue el producto que más subió de precio (22,09%), seguido por la cebolla (16,93%) y la pasta dental (9,75%).
En contrapartida, la zanahoria (-23,03%), papa (-13,91%) y el transporte interdepartamental en ómnibus (-12,80%) fueron los productos o servicios que tuvieron una merma en su costo para el usuario.
El ministro de Planificación del Desarrollo, Sergio Cusicanqui, señaló que algunos productos tienden a subir en los feriados de manera estacional, como en la pasada Semana Santa. Sin embargo destacó que Bolivia se mantiene entre los países con la inflación más baja de la región. Detalló que en Perú este índice llegó a 1,37%, en Paraguay 2% y en Uruguay 2,2%.
Cobija fue la ciudad más inflacionaria con un aumento de 1,82%, seguida de la conurbación de Santa Cruz con 0,82% y Tarija con 0,51%. Oruro fue la única urge que registró descenso de precios (-0,59%).
“A pesar de ese contexto internacional complejo que se vive en el mundo, a pesar también de los fenómenos climatológicos que se han tenido en el país, se logra mantener esta estabilidad de precios”, destacó Cusicanqui.
En el Presupuesto General del Estado (PGE) se proyectó una inflación para todo el 2024 de 3,60%.



















