La pausa ambiental de 30 días dispuesta sobre el proyecto hidrocarburífero Domo Oso X-3 (DMO X-3) comienza a generar incertidumbre y susceptibilidad entre los vecinos del cantón Chiquiacá, quienes temen que, una vez vencido el plazo, la petrolera retome actividades en una zona vinculada a la Reserva Nacional de Flora y Fauna Tariquía.
El 16 de enero, se hacía pública una determinación del Juzgado Agroambiental de Entre Ríos que ordenó la paralización temporal de las labores de perforación exploratoria en el Bloque San Telmo Norte, otorgando un plazo de un mes para que la empresa Petrobras presente sus descargos y documentación que respalde la legalidad de su ingreso a la zona. A casi cumplirse ese período, la preocupación vuelve a instalarse en las comunidades.
La activista y defensora de Tariquía, Nelly Coca, advirtió que los comunarios necesitan claridad sobre lo que ocurrirá una vez concluida la pausa.
“En estos 30 días se dio el plazo para que la empresa demuestre si su ingreso fue legal o si incurrió en irregularidades. Lo que exigimos es conocer qué decisión se asumirá”, sostuvo.
Coca remarcó que, al cumplirse esta pausa ambiental y no existir una resolución favorable a la protección del área, las comunidades retomarán la vigilia y las movilizaciones, insistiendo en la anulación de los contratos vinculados al proyecto.
“Por más que se diga que Domo Oso X-3 tiene un gran potencial gasífero, el potencial más importante que defendemos es el agua. Vamos a seguir en vigilia”, afirmó.
La dirigente enfatizó que la defensa de Tariquía no responde a intereses políticos, sino a la protección de la vida, el medio ambiente y las fuentes hídricas, frente a los riesgos que conlleva la actividad hidrocarburífera.
En ese marco, valoró que autoridades tarijeñas hayan asumido un seguimiento permanente del caso, tanto en los plazos judiciales como en las verificaciones técnicas para identificar el punto exacto donde se pretende ingresar.
Asimismo, Coca instó al Gobierno nacional a abrir un espacio de diálogo con las comunidades que habitan en las zonas aledañas a la reserva, para escuchar su postura antes de adoptar cualquier determinación. Con anterioridad la Defensoría del Pueblo había advertido irregularidades y vulneraciones en el proceso de consulta previa que debía llevar adelante el Gobierno.
Cabe recordar que el enfriamiento momentáneo del conflicto por Tariquía coincide con el avance de la campaña rumbo a las elecciones subnacionales, un contexto en el que el Gobierno ha tejido alianzas locales, y que inicialmente este problema parecía jugarles en contra.



















