En medio de los cuestionamientos y los problemas por la gasolina de mala calidad que circula en el país, el ministro de Hidrocarburos, Mauricio Medinaceli, y el empresario y líder de Unidad, Samuel Doria Medina, cruzaron fuego.
Ambos intercambiaron acusaciones respecto del origen del combustible que generó daños a vehículos y que obligó al Gobierno a asumir resarcimiento a varios propietarios afectados.
Samuel Doria Medina
La controversia se activó luego de que Doria Medina pusiera en duda la versión del gobierno de Rodrigo Paz respecto a la distribución de carburantes. Descartó la hipótesis de sabotaje y atribuyó el problema a la calidad del producto importado.
Consultado sobre estas declaraciones, Medinaceli evitó polemizar directamente y pidió sustento a las denuncias. “Respecto a declaraciones que se han podido dar con relación a la calidad de la gasolina y a los posibles sobreprecios, qué sé yo, no solo invito a una persona, sino a todos, a que nos muestren pruebas; estamos abiertos a recibir toda la evidencia que justifique una afirmación para que trabajemos de manera conjunta”, sostuvo.
Mauricio Medinaceli
Sin embargo, la respuesta fue inmediata. En una publicación en redes sociales, Doria Medina replicó que existen indicios suficientes para respaldar sus afirmaciones, entre ellos las compensaciones económicas que Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) paga a conductores afectados. “¿Qué mejor prueba de esto? La UMSA acaba de determinar que la gasolina que se vende no es adecuada para los motores. ¿Se necesitan más pruebas? Sobre los precios, dije ‘teóricamente’. Hay acusaciones y no debo ser yo, sino él quien las aclare y deje tranquilo al país”, respondió.
Gasolina de mala calidad
Desde hace meses, el Gobierno atribuyó el problema a un presunto sabotaje interno en YPFB y a irregularidades en el manejo de combustible importado, incluyendo el desvío de carburantes en garajes privados en Chile, que —según esa hipótesis— habría sido compensado con mezclas adulteradas.
El cruce entre Medinaceli y Doria Medina coincide con duros cuestionamientos públicos por la calidad del combustible y sus efectos en miles de vehículos, tema que también derivó en pedidos de investigación y control político en la Asamblea Legislativa.



















