«No es viable y eso está absolutamente claro”. Así el ministro de Economía, Gabriel Espinoza calificó la demanda de 20% de incremento al haber básico que demanda la Central Obrera Boliviana (COB) en su pliego petitorio 2026.
La COB pidió el 20% de incremento como una forma de reposición del poder adquisitivo del salario. Espinoza señaló que la discusión no solamente debe ser salarial, sino debe tomar en cuenta la protección del trabajo y, hacia adelante, mejorar la calidad del empleo.
También abogó por tratar el tema salarial en un diálogo tripartito, es decir que incluya a la parte empleadora, de acuerdo con el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo.
Pero, además, manifestó que en el caso boliviano también se debe incluir al cuentapropismo, al gremialismo, porque esos son los que representan la mayor parte de la economía boliviana.
Contextualizó que el Gobierno ha recibido un país en crisis y que se están haciendo los esfuerzos para revertir esa situación con medidas que están teniendo “resultados muy buenos”.
El pasado 31 de marzo, sectores afiliados a la COB marcharon hasta el centro de La Paz y entregaron su pliego petitorio en la Casa Grande del Pueblo, donde formalmente piden el alza del Haber Básico en 20 %. Dieron entonces 10 días de plazo al gobierno para que les de una respuesta.
El ministro Espinoza explicó que la carta de respuesta al pliego “está en su última etapa” de redacción, y que además de detallar los puntos centrales, reitera la invitación a un encuentro para trabajar de manera conjunta en “la construcción de un modelo económico”.
“La gran mayoría de las personas, hoy por hoy, están preocupadas por la estabilidad laboral, así que eso es lo que hay que proteger y, hacia adelante, trabajar en la calidad del empleo”, añadió el ministro.
El pedido salarial de la COB también fue rechazado de manera enfática por
gremios empresariales como la Cámara Nacional de Industrias, la Cámara Nacional de Comercio (CNC) y la Cámara de Industria y Comercio (Cainco) de Santa Cruz. Remarcan que el debate no debe ser sobre cuánto sube el salario sino la sostenibilidad de empleos y la creación de nuevas fuentes laborales.



















