El Tribunal Supremo Electoral (TSE) cierra filas frente a las exigencias de revertir la anulación de los partidos Acción Democrática Nacionalista (ADN) y Unidad Cívica Solidaridad (UCS), sus alianzas y candidatos que quedaron fuera de las elecciones subnacionales. No obstante, crecen los descontentos en distintas regiones, no sólo de los candidatos afectados de esos partidos sino de otras organizaciones políticas que, en medio de protestas, advierten que, si no se habilita a sus postulantes, no garantizan los comicios en sus regiones.
“No nos pidan que cometamos un delito porque no lo vamos a hacer. La Constitución y la ley van a marcar nuestro trabajo y deberían marcar el trabajo de todas las autoridades”, afirmó el presidente del TSE, Gustavo Ávila y recordó que la pérdida de personería jurídica de estas organizaciones políticas fue tras las elecciones generales de 2025 porque ambas obtuvieron menos del 3% de votos y ese trámite se detuvo por un recurso que presentaron ante el Tribunal Constitucional Plurinacional.
Pero no solo se trata del rechazo de los candidatos de UCS que están fuera de carrera, sino también de otras fuerzas políticas como es el caso de Libre y el Movimiento Tercer Sistema en municipios de Santa Cruz y La Paz, que el lunes realizaron protestas para exigir que se habilite a sus candidatos.



















