La vicepresidenta para América Latina del Banco Mundial, Susana Cordeiro, manifestó el apoyo del organismo hacia el Gobierno de Bolivia, en un contexto donde ponderó que el país trabaja “arduamente” para recuperar la estabilidad con prioridad a los más vulnerables.
“El Banco Mundial se enorgullece de apoyar a Bolivia y a su gobierno en este camino hacia la recuperación”, señaló mediante su cuenta de X.
Destacó que, en el marco del apoyo a los más vulnerables, Bolivia está “invirtiendo en energía y transporte para ayudar a las personas a ganarse la vida con dignidad, y continuando con los esfuerzos para fortalecer las instituciones”.
Por el mismo medio, el ministro de Economía, Gabriel Espinoza, agradeció el respaldo del Banco Mundial. “Estamos trabajando para recuperar la estabilidad, restablecer servicios confiables, proteger a los sectores más vulnerables y volver a generar oportunidades para todos los bolivianos”, agregó.
El pronunciamiento se da en un contexto donde el Gobierno enfrenta bloqueos y movilizaciones que piden la renuncia del presidente Rodrigo Paz.
El Banco Mundial es acreedor de Bolivia por una deuda que asciende a más de 1.700 millones de dólares, según datos al 30 de abril. En febrero, su directorio aprobó un financiamiento de 200 millones de dólares para un proyecto de protección social.



















