La inflación cae 2,79% y marca su primer descenso del año

La inflación registró una caída mensual de 2,79% en julio, la primera variación negativa de 2026, luego de dos meses marcados por los 53 días de bloqueos, que alteraron el abastecimiento, dispararon el precio de varios alimentos en el occidente del país y obligaron a numerosos productores del oriente a vender parte de su producción por debajo de sus costos para evitar mayores pérdidas.

De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística (INE), el resultado redujo la inflación acumulada entre enero y julio a 1,89%, mientras que la variación a doce meses se situó en 4,93%. El organismo atribuyó este comportamiento principalmente a la normalización del abastecimiento y a la reducción de precios de alimentos una vez restablecida la circulación por las carreteras.

El informe también muestra que la disminución del IPC estuvo impulsada por la caída de precios en la división de Alimentos y bebidas no alcohólicas, la de mayor incidencia dentro de la canasta familiar. Entre los productos que registraron las principales reducciones figuran varias hortalizas, verduras y alimentos cuyo abastecimiento se vio afectado durante los bloqueos y comenzó a normalizarse en julio.

La inflación cae 2,79% y marca su primer descenso del año
La caída de la inflación contrasta con el comportamiento observado en mayo y junio, cuando los bloqueos provocaron las mayores presiones sobre los precios del año. Durante ese período, el cierre de carreteras interrumpió el transporte de alimentos, combustibles e insumos, generando desabastecimiento en varias ciudades del occidente y una fuerte distorsión en la formación de precios.

Mientras en mercados de La Paz, Oruro y Cochabamba productos como pollo, carne, verduras y otros alimentos básicos alcanzaban niveles históricamente elevados por la escasez, en Santa Cruz muchos productores enfrentaban la situación inversa. La imposibilidad de trasladar su producción hacia los principales centros de consumo los obligó, en varios casos, a vender por debajo de sus costos, especialmente productos perecederos.

El reporte del INE también evidencia que el comportamiento de los precios no fue uniforme entre las ciudades del país, reflejando que la normalización del abastecimiento avanzó a diferentes ritmos. Sin embargo, el descenso registrado en julio permitió revertir parte de las presiones inflacionarias acumuladas durante los meses de mayor conflictividad social.

Pese al retroceso del IPC, el panorama económico aún presenta factores que podrían volver a presionar los precios durante el segundo semestre. La persistente escasez de diésel, el incremento de los costos logísticos y la incertidumbre cambiaria continúan afectando a distintos sectores productivos, por lo que la evolución de la inflación dependerá de que el abastecimiento y la distribución de bienes logren estabilizarse en los próximos meses.

SourceEl Deber

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