YPFB Chaco alerta por riesgo de importar gas y pide acelerar inversiones

El gerente de YPFB Chaco, Abel Villegas, advirtió que Bolivia enfrenta el riesgo de convertirse en importador de gas natural a partir de 2029 si no acelera la exploración, incrementa la producción y modifica las condiciones para atraer capital privado al sector hidrocarburífero.

Villegas sostuvo que la caída de las reservas y de la producción de gas durante los últimos años redujo de manera significativa los ingresos por exportaciones, mientras que el costo de la importación de combustibles líquidos se incrementó por el crecimiento del parque automotor y de la industria.

Según explicó, los ingresos provenientes del gas, que llegaron a aproximadamente $us 6.000 millones en 2014, actualmente bordean los $us 1.000 millones, mientras que la factura por importación de líquidos pasó de unos $us 1.000 millones a $us 3.000 millones.

Ante este escenario, planteó como principal salida retomar una política agresiva de exploración y producción, acompañada de una nueva Ley de Hidrocarburos que genere condiciones económicas capaces de atraer inversión.

“La estrategia es continuar explorando y produciendo. Para ello necesitamos una nueva ley de hidrocarburos que tiene que pasar por un consenso político”, afirmó a Posdata.

Gas
Villegas explicó que los proyectos exploratorios actualmente en ejecución requieren varios años antes de generar resultados. Mencionó el caso de Domo, cuyo primer gas está previsto para finales de 2029, por lo que consideró necesario desarrollar proyectos de producción temprana que permitan cubrir la demanda mientras maduran las nuevas exploraciones.

En ese contexto destacó el desarrollo del pozo Junín 9D, proyecto de YPFB Chaco que prevé incorporar 8 millones de pies cúbicos diarios de gas y cuya producción se espera para el 28 de octubre.

“Chaco hoy día ha hecho el desarrollo de Junín. Es una realidad. Estamos esperando que esos 8 millones de pies cúbicos se sumen”, señaló.

El ejecutivo agregó que la empresa trabaja además en otros proyectos en Santa Cruz y Tarija, entre ellos iniciativas junto a Petrobras, como parte de una estrategia para ampliar el portafolio exploratorio y atraer capital.

Socios
Uno de los principales cambios que plantea Villegas es modificar el esquema mediante el cual YPFB asume gran parte del riesgo financiero de la exploración.

Explicó que la exploración petrolera requiere inversiones elevadas y tiene un alto riesgo, por lo que la estatal debe trabajar con socios que permitan distribuir ese riesgo.

Como ejemplo citó el proyecto Domo, desarrollado conjuntamente entre YPFB Chaco y Petrobras, y recordó que grandes campos como San Alberto y Margarita también fueron desarrollados bajo esquemas de participación de varias empresas.

“Los proyectos hoy Bolivia y YPFB deben tener socios para poder diluir el riesgo y poder encarar mayor cantidad de proyectos”, afirmó.

Según Villegas, YPFB Chaco ya mantiene conversaciones con empresas interesadas en aportar capital, aunque advirtió que para concretar mayores inversiones se requiere modificar las reglas del sector.

Brasil
El gerente de YPFB Chaco identificó a Brasil como el principal mercado potencial para una eventual recuperación de la producción boliviana.

Explicó que Bolivia cuenta con un gasoducto hacia Brasil con capacidad ociosa y que ese mercado mantiene perspectivas de crecimiento de su demanda energética.

“Tenemos un mercado que lo hemos construido hace más de 20 años y ese ducto tiene capacidad ociosa”, sostuvo.

En su criterio, Bolivia todavía tiene una ventaja geográfica y de infraestructura: dispone de recursos gasíferos, conexiones internacionales y experiencia exportadora, pero necesita generar condiciones económicas para volver a atraer inversiones.

Carga fiscal
Villegas cuestionó el actual esquema fiscal del sector y señaló que Bolivia tiene uno de los niveles de participación estatal más elevados.

A su juicio, las condiciones establecidas después de 2005 desincentivaron la reposición de reservas y redujeron el atractivo para las petroleras.

Como referencia, mencionó el desarrollo de Vaca Muerta en Argentina, donde —según explicó— el esquema tributario permite una mayor participación de las empresas privadas.

El ejecutivo sostuvo que Bolivia debería estudiar las experiencias de los países vecinos y diseñar un régimen que permita atraer inversiones sin renunciar a los beneficios para el Estado.

SourceLa Razón

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