La reducción del tipo de cambio no logró cerrar la distancia con el mercado paralelo, donde las casas de cambio mantienen cotizaciones superiores a Bs 11,50. Para los economistas Fernando Romero y Gonzalo Colque, esa diferencia refleja que la intervención del Banco Central de Bolivia (BCB) aún no se traduce en cerrar un mercado paralelo.
Romero afirmó que el descenso del tipo de cambio oficial responde a la venta de divisas realizada por el BCB al sistema financiero, una medida que, según explicó, contuvo temporalmente la presión alcista sobre la moneda estadounidense. “Estamos con un tipo de cambio artificial por la intervención que ha hecho el Banco Central”, afirmó.
Sin embargo, consideró que esa cotización tiene un alcance limitado porque el mercado informal continúa operando con precios propios. “Para la gran mayoría de la economía boliviana se sigue trabajando con dólar paralelo”, sostuvo.
El economista explicó que la caída del tipo de cambio oficial también modificó el comportamiento de bancos y casas de cambio, ya que muchos adquirieron dólares cuando la cotización era más alta y ahora prefieren no vender para evitar pérdidas.
Romero añadió que el mercado paralelo responde a la oferta y la demanda y que, además de factores económicos, influyen elementos políticos, sociales y las expectativas de la población.
Agregó que el Banco Central de Bolivia y la Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (ASFI) son las instituciones llamadas a supervisar el cumplimiento del tipo de cambio oficial, aunque consideró poco probable que logren controlar esas operaciones. “Es muy difícil controlar un mercado informal ilegal”, afirmó.
Por su parte, Gonzalo Colque advirtió que la diferencia entre el dólar oficial y el paralelo volvió a ampliarse desde la puesta en marcha del nuevo esquema cambiario. “Hoy se registra la mayor brecha desde la puesta en vigencia del dólar oficial flexible”, escribió en sus redes sociales.
El analista señaló que el dólar paralelo ya se ubica alrededor de un 15 % por encima del oficial y concluyó que el proceso de acercamiento entre ambas cotizaciones perdió impulso. “Por ahora, la unificación cambiaria retrocede”, indicó.
Un recorrido realizado por Brújula Digital en siete casas de cambio de la calle Colón, en el centro de La Paz, constató que el precio más bajo de venta del dólar era de Bs 11,65, mientras que otros establecimientos proyectaban cotizaciones de hasta Bs 12 y varios ni siquiera disponían de divisas para la venta. Con un dólar oficial de Bs 9,83, la diferencia llegó a Bs 1,82 por unidad, equivalente a cerca del 18,5%, lo que, según los economistas, confirma que el mercado paralelo sigue marcando las referencias efectivas para una parte importante de las operaciones cambiarias.



















