Escasez de diésel reduce a la mitad la capacidad del transporte turístico en Uyuni

La escasez de diésel está obligando a las empresas de transporte turístico que operan en Uyuni a trabajar actualmente al 50% de su capacidad, debido a las dificultades para acceder al combustible, informó Rodolfo Mamani, secretario del Sindicato de Buses “Villa Imperial” de Potosí.

Según el dirigente, la falta de carburantes redujo la frecuencia de los viajes y dificulta garantizar la continuidad del servicio hacia Uyuni, uno de los principales destinos turísticos de Bolivia.

Mamani señaló que la situación también estaría repercutiendo en el flujo de visitantes hacia la región, debido a las dificultades que enfrenta el transporte para mantener sus operaciones con normalidad.

La escasez afecta no solo a las empresas de transporte turístico. Natalio Cruz Bernal, secretario de Conflictos de la Interinstitucional de Uyuni, afirmó que los transportistas deben permanecer dos o tres noches en filas para conseguir diésel.

“Potosí y la provincia de Potosí está totalmente mal atendido. Es el que menos recibe el tema de combustible”, sostuvo Cruz, al describir las dificultades que enfrenta el transporte para abastecerse.

El dirigente cuestionó además la posibilidad de que el precio del diésel llegue a Bs 21 por litro, en caso de que el Gobierno avance hacia una equiparación con los precios internacionales.

“Nosotros no estamos de acuerdo para que el combustible suba a 21 bolivianos, que se iguale al mercado internacional”, afirmó.

Cruz sostuvo que un incremento del precio tendría un efecto sobre los costos del transporte y, posteriormente, sobre los consumidores. A su juicio, el impacto recaería principalmente en las familias que dependen de ingresos diarios para cubrir su alimentación.

El dirigente también planteó que Bolivia revise los precios de los carburantes respecto a los países vecinos como una forma de reducir los incentivos al contrabando de combustibles hacia el exterior.

Transporte pesado cuestiona costo del combustible

El dirigente del transporte pesado Pedro Quispe también expresó su preocupación por el precio que podría alcanzar el diésel para los usuarios en el nuevo escenario de importación de combustibles.

Quispe afirmó que ya existen referencias de combustibles importados comercializados en Bolivia a precios superiores a los subvencionados y pidió que se transparente cuánto costará el diésel importado por YPFB y cuánto cobrarán las empresas privadas autorizadas a internarlo.

“Que nos digan la verdad, cuánto va a ser, qué están preparando”, reclamó.

El dirigente cuestionó además que el incremento de los costos termine trasladándose a los consumidores a través del transporte y de los precios de los productos.

“Ellos, nunca el privado, un transnacional que va a traer, nunca va a perder. Pierde la sociedad”, afirmó.

La falta de combustible se mantiene así como uno de los principales problemas para el transporte en distintas regiones del país, mientras el sector reclama mayor regularidad en el abastecimiento y claridad sobre el precio que tendrán los carburantes en el mercado nacional.

En Uyuni, el impacto ya alcanza a una actividad vinculada directamente con el turismo: el transporte opera con la mitad de su capacidad, según el sector, mientras los transportistas denuncian que deben permanecer varios días en filas para conseguir diésel.

SourceEl Deber

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