El pedido de eutanasia que expone la realidad del cáncer en Bolivia

El desesperado pedido de Aldrin, un paciente con cáncer que solicitó a la Asamblea Legislativa Plurinacional legalizar la eutanasia en Bolivia, puso en evidencia la difícil situación que padecen los pacientes oncológicos, agravada por la precaria atención en el sistema público de salud.

A través de un video, Aldrin relató cómo son sus días con un cáncer que está consumiendo su cuerpo. “El dolor es insoportable” es la frase que resume su historia. Su padecimiento es tal que, asegura, los medicamentos que toma ya no tienen efecto.

“No me quiero ir con dolor, no me quiero ir sufriendo (…) quiero irme en paz”, manifestó en su mensaje. Además, pidió que su video sea compartido para que llegue a las autoridades encargadas de analizar y debatir el proyecto de ley que busca regular la eutanasia y la muerte digna en Bolivia, presentado por el jefe de bancada de APB Súmate, Diego Bráñez.

La activista y exasambleísta departamental Carmen Rosa Valencia cuestionó al sistema público de salud en Bolivia, que obliga a los pacientes oncológicos a realizar trámites “odiosos y tediosos” para poder acceder a un tratamiento.

Valencia advirtió que los tratamientos para este sector de la población se han vuelto precarios debido a la calidad de los medicamentos que se están distribuyendo.

“Los medicamentos ya no son esos fármacos que te hacían bien. Y si tú quieres, el oncólogo te da la opción de que adquieras medicamentos americanos o brasileños, para que tengas una mejor reacción a la quimioterapia, pero cada uno te sale entre 18.000 y 24.000 bolivianos. Eso no se soluciona con un plato solidario o una rifa”, cuestionó a través de PLUS TLT.

Valencia lamentó que los pacientes oncológicos se vean obligados a cubrir gastos debido a que los hospitales no cuentan con los insumos suficientes. Como ejemplo, mencionó que en el Hospital San Juan de Dios quienes requieren una tomografía deben comprar dos contrastes, con un costo de 1.000 bolivianos cada uno.

“Es preocupante. Porque si ya estás fuera de una quimioterapia, te dicen: ‘Váyase a La Paz, a Santa Cruz, porque aquí no hay esos tratamientos’. Y la gente que no tiene recursos no tiene más opción que irse a su casa a curarse con medicina tradicional”, lamentó.

Una cuestión de estatus

Esta realidad ya fue expuesta por quienes padecen esta enfermedad. Blanca Esquite, representante de los pacientes oncológicos, considera que el tratamiento también es una cuestión de estatus económico, ya que quienes tienen recursos pueden acceder a atención especializada en el exterior y a medicamentos de mejor calidad, mientras que otros deben peregrinar incluso para conseguir un diagnóstico.

Esquite sostuvo que los pacientes oncológicos deben realizar gestiones y recorrer diferentes instancias para conseguir los medicamentos necesarios para continuar con sus tratamientos, una situación que genera preocupación entre las familias que enfrentan estas enfermedades.

Para cubrir algunos gastos, las rifas, kermeses y platos solidarios se han vuelto actividades comunes para recolectar fondos. Pero la solidaridad no siempre alcanza.

Por ello, Esquite dice que no se cansará de demandar mayor atención de las autoridades a las necesidades del sector. Pidió garantizar el acceso a medicamentos y atención especializada para los pacientes oncológicos de Tarija.

Y aunque el Hospital Oncológico se convirtió en su momento en una esperanza para quienes sufren esta enfermedad, la conclusión de esta obra, que inició allá por la gestión 2015, parece cada vez más lejana.

SourceEl País

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